Saints Row ha comenzado a recibir una actualización mediante Xbox Live, que además es necesario instalar para jugar online. Dos meses después de su salida llega este parche que supuestamente resolverá serios problemas con las cámaras, objetos que desaparecen, cuelgues y toda suerte de bugs presentes en el lanzamiento original. Defectos con los que un producto no debería salir a la venta y, de ser así, habría que parchearlo con urgencia. A ver si THQ y Volition afinan más a partir de ahora.