Mejoras gráficas y de opciones de juego, mucha más variedad
Los gráficos de Worms 4 no están mucho más allá técnicamente de sus sucesores. Pero sí se han incluido mejoras en el motor y se nota que le han pillado el truco a este en forma de más profesionalidad y limpieza en los escenarios. El terreno se deforma, ¡no os asustéis! ¡No va a ocurrir como en Worms Fortress Under Siege! Y además se deforma con bastante más calidad que en Worms 3D, sin recurrir a esa especie de capas en plan hamburguesa que tenía la anterior entrega. Ahora el suelo se hunde en forma curva, entre otros detalles.
Toda la paleta de colores aparece distinta, más próxima a un Cell Shading, sin serlo quitando que en algunos momentos se usa para las explosiones y humo, que queda mucho mejor que antes y resulta más espectacular.
Tendremos, cómo no, modo historia, desafíos, entrenamiento, partidas rápidas, y por supuestísimo el multijugador. Entre las novedades más destacables existe la posibilidad de cambiar estéticamente a nuestro equipo. Se acabó ver a todos los gusanitos iguales. Ahora podrás ponerlos de vaqueros, de astronautas, con o sin bigote, de soldados
lo mismo pasa con las armas, que podremos crearlas y diseñarlas a nuestro gusto, tanto en potencia como en aspecto. A lo que sumamos el ya conocido repertorio de vocecitas, escenarios, secretos, armas entre las que se incluyen muchas nuevas, desde el bombardeo de gordos a rifles de francotirador. Mas todas las clásicas como las granadas, bazookas, ovejas, etc
todas las armas complejas de manejar han sufrido mejoras para aclararse con ellas sin quitarle gracia al asunto.