Pinta bien pero, ¿todo es nuevo y bueno?
El juego padece de no auto-renovarse suficientemente y escribiendo este avance me gustaría, si algún encargado cercano a la franquicia me lee, que se planteasen algunos cambios más drásticos en esta franquicia. Cierto es que se mejoran diversos aspectos, pero el juego sigue pecando de continuista en algunos apartados.
El primero a reseñar es el apartado gráfico, que si bien es mejor que nunca, no deja de dar cierta sensación de antigüedad respecto otros juegos similares. En ocasiones, las curvas de los circuitos no son suficientemente agudas y el apartado de texturas es francamente mejorable. Claro que a la velocidad a la que vamos a conducir será difícil darse cuenta, porque la fluidez de movimiento está perfectamente conseguida.
Colin McRae Rally fue, en sus inicios, una mezcla perfecta de arcade y de simulador de rallies, pero poco a poco, entrega tras entrega, parece dirigirse más hacia el componente arcade. Habrá que esperar a la versión final de esta quinta parte para saber si se producirá un giro de 180º al respecto, o si en caso de potenciar la jugabilidad facilitando la conducción, la diversión que se obtiene compensa la pérdida de realismo en los tramos.