Gráficos: prácticamente iguales
Idénticos a los de la pasada edición pero con leves cambios. El más importante es el que atañe a los jugadores, especialmente a su modelado y texturas, bastante mejoradas. Los personajes se parecen más que nunca a sus homólogos reales y los problemas con las alturas de los jugadores se han solucionado, ya que ahora su complexión es realista. Pero es cierto que hay algún que otro fallo grave en la caracterización del personaje. Por ejemplo, algún jugador puede ser de piel negra en el juego, pero una vez vista su foto (que el propio juego muestra), podemos observar claramente que no es así.
Los escenarios han sido muy trabajados, tanto en texturas como en decorados. Lástima que jugando con ciertas cámaras veamos tan claramente que el público es un simple bitmap. Por cierto, las cámaras son abundantes y nos ofrecen distintas perspectivas del partido, ideales si quieres probar a jugar con otras sensaciones.
He tenido la ocasión de probar varias versiones del juego y si bien en algunas de ellas he notado ciertas ralentizaciones, en la versión de Xbox esto no ocurre e incluso podemos disfrutar el juego con mayores detalles, como el antialiasing.
Música/Sonido: peliculero
La música le va como anillo al dedo a la filosofía del juego y tenemos a elegir entre muchas canciones, todas ellas seleccionables desde el Trax. Por su parte, los efectos sonoros sobrepasan el resto de los apartados. Tienen una calidad exquisita y nos introducen en un ambiente excelente antes de disputar el partido. Y por supuesto durante el mismo podemos escuchar todo tipo de cosas, como si fuésemos a un encuentro de verdad.