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Desarrollador: Valve Productor: Valve Distribuidor: EA España Web oficial: Disponible Género: Acción Precio: 59,95 Código PEGI:
Idioma: Totalmente en castellano Fecha de salida: 17/11/2005 Horas jugadas: Más de 10
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Freeman ha vuelto
Valve ha vuelto a conseguirlo: la verdad es que si bien tomé este juego con muchas ganas, también tenía cierta carga de escepticismo. Parecía complicado que la sensación que uno tuvo al jugar y sumergirse en el mundo del Half-Life original pudiera repetirse. Sin embargo, el milagro ha ocurrido, y como hombre de poca fe no tengo más remedio que arrodillarme y loar al equipo de Valve por ofrecernos de nuevo una aventura cargada de acción, argumento, impresionante nivel técnico y lo que es más importante, la cohesión necesaria para que todos elementos funcionen en perfecta armonía.
Jugabilidad
Aspecto cuidado con gran mimo que consigue incluso que los tiroteos con nuestro mando de la Xbox resulten entretenidos, algo normalmente complicado por la naturaleza intrínseca del mando. No sólo nos encontraremos moviéndonos por entornos de gran tamaño y riqueza, sino que tendremos que prestarles la debida atención ya que avanzar, y en algunos casos sobrevivir, dependerán de nuestra interacción con los diversos elementos que lo componen. No sólo serán lugares por los que caminamos, saltamos o nos arrastramos, sino que en muchas ocasiones tendremos que modificarlos de formas más o menos complejas: apilamiento de objetos, uso de contrapesos para cambiar la posición de palancas o rampas, etc. Por supuesto, sigue siendo imprescindible el hecho de recorrer los decorados de forma extensiva para poder resolver algunas situaciones, o simplemente para poder disfrutar en condiciones del juego, además de encontrar algunos extras en forma de armas, munición, botiquines, etc.
Algo añadido que le da cierta variedad es el uso de vehículos: en algunos capítulos tendremos que capitanear algunos y utilizar con eficiencia su armamento para poder avanzar por entornos especialmente peligrosos, o simplemente intransitables de otra manera. Estas fases más vehiculares estarán salpicadas por situaciones en las que tendremos que ponernos de nuevo a pie y arreglar diversos engorros para poder seguir avanzando.
Desde luego, Freeman podrá hacer uso (y abuso) de un armamento bastante variado y que en gran manera es muy parecido al que ya utilizó en la parte anterior: pistola, pistolón pesado del calibre 44, escopeta, subfusil con lanzagranadas, lanzamisiles, ballesta de precisión, etc. Estas armas hay que usarlas con inteligencia, ya que comprobaremos con el tiempo que no sólo hay que dominarlas con maestría (es conveniente refinar esas habilidades de tiro a la cabeza) sino que según sea el tipo de enemigo, habrá que elegir la herramienta adecuada. En el apartado equipo, contaremos de nuevo con el traje de protección característico, que además de hacer honor a su nombre, nos permitirá iluminar zonas oscuras o potenciar nuestra capacidad de carrera para esos momentos en los que tengamos que hacer alardes de cobardía constructiva.
Otro elemento nuevo introducido que tendrá cierto nivel de protagonismo es una herramienta gravitatoria que nos servirá para mover objetos de gran peso y para lanzarlos a gran distancia. Esto no sólo servirá para poder resolver algunos de los puzzles con los que nos enfrentaremos, sino que también podremos tornarlo en un devastador arma lanzando contra los enemigos objetos que varían desde pesados ladrillos que los harán saltar con la cinética, hasta planchas metálicas que mutilarán de forma masiva a los pobres incautos que se pongan en su trayectoria. Por supuesto, es sólo un par de los posibles usos que podemos darle, aunque el resto es mejor que lo vayáis descubriendo durante el desarrollo.
Algo un poco molesto (aunque no demasiado) es el tema de las relativamente frecuentes cargas del juego, algo que dada la calidad de los gráficos utilizados y lo enorme de los entornos en los que nos movemos en realidad es normal, sobre todo teniendo en cuenta que dichas cargas tampoco son excesivamente largas.