Una historia profunda digna de un guión de cine. Un personaje redondo, carismático, genialmente irónico, y con un pasado oscuro y tan violento como su presente. Un sueño americano que casi se convierte en pesadilla. Unos gráficos de impresión que recrean una ciudad basada en Nueva York, con toda la vida que puedes encontrar en ella. Una física alucinante que te hará recostarte en el sillón para contemplar explosiones, accidentes de coche, carreras, peleas,... Un sonido a la altura de todo GTA, con una música magníficamente elegida, unos efectos de sonido que te harán sentirte dentro de Liberty City, unos diálogos plagados de acentos, jerga, bromas, pullas, insultos, e incluso una televisión para que descanses un rato repantingado en el sofá. Una jugabilidad mejorada, que si la del San Andreas ya era buena, ésta es la repanocha. Hemos visto algún bug, algún fallito en esa ciudad viva, pero son mínimos, no deslucen el juego, aunque si hay que ser consecuente, impiden que le pongamos la nota que nos pide el cuerpo, que es un señor 10.
Niko Bellic ha llegado a la ciudad... que tiemble la ciudad.