Al margen de los problemas que están sufriendo los usuarios, como que si desean una película de Universal en alta definición deberán comprarse un reproductor HD-DVD y si quieren una de Disney deberán adquirir un reproductor Blu-Ray, la publicación asegura que el Blu-Ray que incorpora PlayStation 3 y el HD-DVD que se vende por separado para Xbox 360 ocupan un 80% de este nuevo mercado. De los 400.000 usuarios de Blu-Ray en Estados Unidos, 375.000 poseen el reproductor porque se han comprado una PlayStation 3, mientras que de los 270.000 que tienen un lector HD-DVD, 150.000 lo hacen al haber adquirido el reproductor que se vende para Xbox 360.
Parece que ahora, más que nunca, la guerra de formatos está librando en el mercado de consolas una de sus principales batallas.