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Desarrollador: Capcom Productor: Capcom Distribuidor: Electronic Arts Web oficial: Disponible Género: Acción Precio: 62.95 Código PEGI: 18+ Idioma: Traducido al castellano Fecha de salida: 15/02/2005 Horas jugadas: Más de 5 |
Gore y astucia en la Roma de las armas de Todo a 100
La verdad es que sólo hay que ver la presentación del juego para notar cierto olor a Gladiator, pero eso en realidad no importa, al igual que tampoco hay que tomar demasiado en cuenta las imprecisiones históricas.
Shadow of Rome nos sumerge en las cloacas del Imperio Romano, que rebosan con hedor a traición tras el asesinato de Julio César. La culpa del ignominioso acto cae sobre el padre de Agrippa, que se encargará de esclarecer los hechos a base de regar de sangre la arena del circo romano, mientras que Octavianus, pariente del asesinado, tampoco se cree la culpabilidad anunciada, y aplicará toda su habilidad en sigilo para escarbar en la ponzoña que cubre el Senado Romano. Ésto es lo que nos ofrece este juego: una sucesión de bestiales (y extremadamente divertidos) combates y sangrientas pruebas (incluidas carreras de cuádrigas), junto con otras fases con orientación al sigilo, si bien es cierto que es el primer aspecto el que destaca frente a un segundo más flojo.
Jugabilidad
Ésta es desde luego la gran baza del juego. Los combates de Agrippa son desde luego el plato fuerte del juego, aunque las escenas protagonizadas por el joven Octavianus aportan un poco de diversidad para que uno no se ahogue demasiado en los festines de violencia en el circo. En cualquier caso, el PEGI +18 puede daros una idea de hasta dónde llega el nivel de violencia de los combates.
El sistema de lucha es sencillo de aprender, aunque requerirá un tiempo ir adquiriendo las habilidades necesarias para poder abrirnos paso en el duro mundo de la arena circense. Podremos hacer uso de una gran cantidad de armas de combate, normalmente tan efectivas como frágiles (algo de lo que hablo más adelante) y a parte de la típica carne de cañón, también tendremos que hacer pupita española a enemigos finales que normalmente suelen ser malas bestias fácilmente reconocibles. Estos enemigos especiales suelen sufrir el mal típico en ellos (predictibilidad), por lo que lo indicado por el doctor es observar brevemente su modus operandi para luego machacarles tranquilamente contando con nuestra agilidad y precisión. A parte de la chusma que masacremos a pie, Agrippa podrá también darse unas vueltecitas en las cuádrigas, sin olvidar de nuevo la sangría de enemigos.
Una decisión de diseño del juego aporta la nota curiosa: el equipo que utilicemos parece recién traído de las tiendas más cochambrosas de Todo a 100 que podáis encontrar. Desde el más sobrio gladius hasta la más enormemente desproporcionada maza tienen una cantidad limitada de llamémosle puntos de resistencia, con lo que uno puede encontrarse masacrando tranquilamente a un gladiador y tener que buscar armas alternativas con presteza dado que el arma que utilizamos sólo será efectiva unos cuantos golpes. Ésto es aplicable también a las armaduras y escudos, por lo que en muchas ocasiones nos veremos obligados a aporrear a nuestro contrincante con lo que tengamos a mano (eso puede incluir desde luego algún miembro que hayan perdido previamente debido a algún serio incidente con un arma cortante).