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Desarrollador: Pandemic Studios Productor: LucasArts Distribuidor: Activision Web oficial: Disponible Género: Acción (3ª Persona) Precio: 59.95 Código PEGI: 16+ Idioma: Traducido al castellano Fecha de salida: 18/02/2005 Horas jugadas: Más de 15 |
El conflicto
Mercenarios nos sitúa en un conflicto futuro en Corea del Norte. El General Song, clásico tirano de película, ha asesinado a su padre, el Presidente Kim, y se ha autoerigido como máximo mandatario en Corea del Norte. Los aliados, ante la necesidad de derrocarle pero la imposibilidad de hacerlo en persona por el "qué dirán", deciden contratar a un mercenario de ExecOps. La misión de este mercenario es la de infiltrarse en el campo de batalla, reunir información sobre el paradero de Song y capturarle, a cambio de la jugosa suma de cien millones de dólares. Para descubrir cómo llegar hasta Song, primero debemos "encargarnos" de otros 51 altos cargos del ejercito del General Song. Los 52 objetivos de la misión vienen ordenados en una baraja francesa al más puro estilo guerra de Irak, por palos según la labor que desempeñan, y cada uno de ellos tiene asignada una recompensa, desde los $25.000 de Jin-ho Yong (2 de trébol) hasta los cien millones de dólares que dan por la captura del General Song, el As de Picas.
Al comienzo de la partida podemos elegir entre tres estereotípicos mercenarios que encarnar: Un sueco que habla ruso y es muy rápido, una china que habla chino y es muy sigilosa, y un americano que habla coreano y es muy duro (sin comentarios lo de los estereotipos). Quitando ese punto fuerte que tiene cada uno, los tres mercenarios son idénticos y el desarrollo del juego no varía de uno a otro. Una vez has elegido a tu mercenario y recogido tu equipo básico, te tiran en medio de ninguna parte con un todo terreno y te dejan a tu libre albedrío.
Un conflicto bélico como éste genera muchos intereses. En Mercenarios hay hasta cinco facciones distintas luchando entre si: Corea del Norte, Corea del Sur, China, las Naciones Aliadas y la Mafia Rusa, que en realidad no pinta nada pero ven la guerra como "una buena oportunidad de negocio". Las facciones son independientes entre sí, con sus propios soldados, sus propios vehículos y sus propios cuarteles. Cada una de ellas reacciona ante tu comportamiento hacia ellas. Si las ayudas y cuidas de sus soldados, les caerás mejor. Si luchas contra ellas, irán despreciándote cada vez más, hasta el punto de que se volverán hostiles hacia ti (excepto Corea del Norte, que siempre aprovechara la más mínima oportunidad que tenga para llenarte el culo de plomo). Cuando alguien se enfada contigo, aún puedes recuperar su favor, sobornándolos o llevando a la práctica el dicho popular "el enemigo de mi amigo es mi enemigo".
Gráficos
La primera impresión que te da el juego es que Corea es un sitio muy, muy marrón. El paisaje, a pesar de lo bien hecho que está, puede dar una sensación de monotonía al principio del juego, pero va variando sutilmente según las zonas. Algunas no están tan destrozadas por las bombas ni pisoteadas por los tanques, y en otras incluso la niebla y el humo se disipan y dejan ver el cielo. Los efectos de humo, niebla, explosiones y fuego son soberbios y detallados, y créeme que vas a ver unas cuantas explosiones a lo largo de tu partida. Apenas se aprecian ralentizaciones, y el juego solo muestra pantallas de carga antes y después de firmar contratos y cada vez que mueres.
Los modelos y las animaciones de los personajes son bastante decentes. Aunque las animaciones de determinados movimientos (como robar coches/tanques o aturdir a un enemigo) son siempre las mismas y se pueden llegar a hacer monótonas, están muy bien hechas. Y algunas (como la de capturar un tanque por el método "granada por la escotilla") siempre son bien recibidas. En definitiva, Mercenarios consigue exprimir bastante bien el potencial de la consola, si bien no deberías esperar grandes proezas visuales.