Jugabilidad
Como ya mencionamos antes, la principal novedad reside en el talante estratégico que le han dado a Empires, ya que antes de entrar en la batalla tendremos que decidir nuestros movimientos sobre un mapa al más puro estilo Risk. A pesar de que supone una aportación de interés y que promete mayor profundidad estratégica, ésta se queda a medias, pues las opciones son escasas y limitadas.
Así que mayormente nos encontramos con el mismo juego de siempre, el beat em up, mas de lo mismo. Incluso puede que haya un par de novedades poco agradables como la desaparición de los body guards, que eran muy socorridos en los momentos más difíciles. El control no supone ningún problema en el juego y responde correctamente.
Mala noticia para aquellos que el Modo Empires les resulte lento, pues no podremos avanzar a lo loco o nos quitarán nuestras posesiones. También habrá un interesante multijugador con modos como supervivencia o conquista. A su vez, dentro de los extras cabe destacar que sigue presente la opción de poder crear nuestros propios guerreros.
El juego es bastante largo, pues no nos pasaremos las misiones a las primeras de cambio. Empires requiere de constancia y dedicación, pero con el paso de las horas esa extraña mezcla de lucha, acción y estrategia nos deja un sabor agridulce que termina cayendo en la monotonía.
Música/ Sonido
Para empezar, la música del juego resultará familiar a todos aquellos que hayan jugado anteriores títulos de la saga, pues hay canciones que parecen idénticas. Menos mal que la música presentaba una buena mezcla entre ritmos actuales y melodías tradicionales de la época.
Las voces del juego, en inglés, son de una calidad decente y los efectos sonoros están ahí, ni chicha ni limoná.