Gráficos
El apartado gráfico es la patata caliente de este análisis. Es imposible poder comparar los gráficos de una Mega Drive con los gráficos de una Game Gear, encima teniendo en cuenta para esta última estamos hablando de que el original era una pantalla de unas pocos pulgadas, que al ampliarla al trasladarla a una TV, el resultado se traduce en una excesiva pixelación.
Por otro lado, tampoco es posible aplicar los mismos criterios gráficos que se aplican a cualquier otro juego a la hora de analizar este título. Al fin y al cabo, tengamos en cuenta de que estamos tratando con viejas glorias del videojuego, alguna de las cuales rozan los 15 años de existencia.
Aclarados ambos puntos, sólo decir que todos los juegos siguen una misma línea, muy colorista ella en cuanto a escenarios y enemigos y con grandes dosis de humor. Nuestros enemigos serán de lo más variopinto, desde abejas, pirañas, setas, libélulas
todas ellas mecánicas. Y por supuesto no nos podemos olvidar del estrafalario Dr. Robotnik, y digo Robotnik porque es así como le conocimos en España, en lugar del Eggman que nos quieren vender ahora mismo, con sus cacharritos a cual más original.
Música/Sonido
En este apartado ocurre lo mismo que el anterior. Es imposible analizar juntos los juegos de ambas plataformas, ya que mientras la Mega Drive ofrecía un sonido de calidad estéreo, la Game Gear disponía únicamente de un sólo altavoz, y por tanto era mono. Incluso muchos de los teléfonos de hoy en día tienen más gama de sonidos que los que incluía la máquina original.
Aún así y salvando las distancias, todas las fases disponían de una banda sonora muy divertida, alegre y que transfería la atmósfera del escenario en el que nos encontrábamos y en cuanto a los sonidos, la gama también es muy amplia para lo que se podía escuchar en la época. Saltos, anillos, muelles, agua, pinchos, explosiones
La verdad, un trabajo muy bien hecho.