Pero, ¿qué es esto? Quizás esa sea la primera duda que te plantees al jugar por primera vez a Fight Club. Y es que, poco tiene que ver con el film a excepción de los escenarios y los personajes.
Podremos observar 5 modos: Arcade, Versus, Supervivencia (poco queda decir de estos 3 modos que no diga por sí solo su nombre), Entrenamiento (muy útil para aprender a utilizar los combos y ensayar movimientos) e Historia, el principal, que pretende sumergirnos en una desesperada búsqueda de Tyler que nos llevará a tener que demostrar nuestra valía realizando misiones a ritmo de combate desenfrenado.
Tras 4 modos que sólo tratan de machacar a tu adversario, quizás tu primera impresión al ver el nombre de este modo sea: “Vaya, debe ser interesante”. Craso error. Cuando compruebas que bajo un efímero guión tan sólo se esconde lo mismo de siempre, aplastar a tu adversario hasta que se rinda, perdemos buena parte de nuestras altas expectativas ante el videojuego inspirado por la obra maestra literaria de Chuck Palahniuk.
Gráficos
Fieles al espíritu de la película, los gráficos de este título no desentonan. Tanto escenarios como personajes están bien recreados, mostrando perfectamente detallado tanto el rostro como la musculatura de los personajes (véase Bob o Angel Face). Al menos hasta que vemos a Tyler y Jack. Y es que, por una desafortunada razón, probablemente de derechos de los actores, no se parecen en nada a sus intérpretes. En cuanto a los efectos climatológicos, más de una vez veremos la lluvia salpicando nuestras pantallas o a la sangre chorreando por nuestros monitores, dotando al juego de una bonita y agresiva estética.
Eso sí, muy curiosa la ausencia de las escenas de vídeo, sustituidas por imágenes estáticas acompañadas de los comentarios de algún que otro personaje. No convence.