Gráficos
Mira que llevamos tiempo diciendo que el chip gráfico de PlayStation 2 es el más limitado de su generación, y que para bien o para mal hace meses/años que tocó techo. Es lo que cabe señalar en Soul Calibur III, que cuenta con muchísimos escenarios, personajes y efectos visuales. Más que su predecesor, pero es que éste ya era sobresaliente, y Namco no puede hacer milagros.
Entre los 18 guerreros encontramos nuevas incorporaciones, caso de Zasalamel, Setsuka y Tira, que van de mejor a peor en ese orden en cuanto a comodidad de uso y acierto en cuanto a su rango de movimientos y efectividad en combate. Además, como es habitual en la saga, varios de los jefes finales son mutaciones de los luchadores que vienen de serie, siendo algunos de ellos demoledores (caso de Night Terror o Abyss).
Este apartado es indiscutible. La calidad de los escenarios y sus animaciones, así como de los movimientos de los personajes, las estelas de las armas y el rendimiento general (que jamás decae) alcanza cotas de altísimo nivel. La inspiración a la hora de diseñar los escenarios es alta, si bien varios de ellos nos recordarán otros tantos similares en los que hemos combatido con anterioridad.