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La saga Resident Evil vuelve a una consola de Sony, donde se la vio nacer. Después de cosechar grandes éxitos en el cubo de Nintendo, vuelve a casa demostrando que a PS2 todavía le quedaba mucho por enseñar, con una genial conversión que estaban esperando los usuarios de esta consola desde que salió en GC.
La espera por fin ha terminado…
Eran muchos los que llevaban esperando durante mucho tiempo esta conversión. Sin embargo, no quiero orientar este análisis desde la comparación con el de GC. Es un juego de PS2, y como todos sabemos de sobra las capacidades de una consola y otra, lo analizaremos como tal, sin caer en comparaciones morbosas del tema gráfico.
Como novedades encontraremos un modo nuevo para Ada, llamado Separate Ways, en el que contaremos con un total de 5 misiones, de diferente duración. Ada tendrá a su disposición una pistola especial, con la que en ciertos lugares podrá usar el lanzagarfios para llegar a sitios altos o superar una puerta cerrada. Estas misiones principalmente consistirán en ayudar a nuestro querido Leon. Por ejemplo, tendremos que tocar la campana que suena cuando dejan de atacarle al principio del juego, y no cuento más para no desvelar sorpresas. También tendremos 2 enfrentamientos con jefes finales, uno de ellos en un escenario nuevo. Durante la partida podremos comprar al buhonero nuevas armas, entre las que se incluye una ballesta con flechas explosivas de gran potencia.
Como ya se dijo en su momento, Leon contaría con un arma especial, que en esta versión conseguiremos superando el juego en el modo de dificultad Profesional, por lo que tendremos que pasarnos el juego más de una vez para conseguirlo.
También se han incluido nuevos trajes para los personajes, que en el caso de Ashley especialmente resulta muy útil, ya que es una armadura con la que se podrá proteger de los ataques enemigos. También podemos elegir los que ya venían en la versión de GC, que eran el traje de policía de Raccoon City para Leon, y para la pequeña Ashley un conjunto más provocativo.
Otro de los modos que también se han incluido, es el Assignment Ada, en el que al igual que en Separate Ways tomaremos el control de la atractiva Ada Wong en una única misión.
También podremos jugar a The Mercenaries, como ya venía siendo habitual en la saga. Comenzaremos con Leon, y según vayamos consiguiendo puntos, desbloquearemos a más personajes seleccionables.
Otra de las novedades es, una vez que nos hayamos pasado el juego, poder ver todas las FMVs que hayamos visto durante la partida.
Gráficos
Sin duda, resulta increíble el trabajo realizado por Capcom en esta adaptación para la consola de Sony. Lógicamente no llega a la calidad demostrada en GC, pero el resultado mostrado es el del juego con mejores gráficos para PS2. Se aprecia claramente la disminución de texturas con sólo ver a Leon, y la falta de iluminación en algunas zonas, así como menos árboles en algunas ocasiones y menos enemigos, pero es algo que no se nota prácticamente nada, y como ya decimos y no nos cansamos de repetir, si tenemos en cuenta que se trata de una PS2, resulta impresionante el resultado final obtenido.
Algo a destacar es que las escenas pregrabadas corresponden a la versión de GC, no las genera el propio motor del juego. Es evidente, ya que dichas escenas tienen mayor calidad que durante el juego, y si por ejemplo estamos jugando con el nuevo traje de Leon, veremos que en lugar de éste se nos muestra el original.
Por lo demás, el resto de personajes como Leon, Ashley y Ada, además de los enemigos y jefes finales del juego, están enormemente detallados y muestran un acabado increíble.
En definitiva, gráficamente resulta impresionante, sobre todo considerando (y debe hacerse) que se trata de una PS2. Sin duda con este juego la negra de Sony ha tocado techo, ofreciendo una calidad que para nada esperábamos de Resident Evil 4.
Música/Sonido
Durante el juego disfrutaremos de varias melodías, acordes con lo que esté pasando en cada momento. Cuando estemos en medio de un combate escucharemos una diferente y más movida que si, por ejemplo, estamos a punto de entrar a un sitio y todavía no nos han visto, o si estamos peleando con un jefe final.
Las voces de nuestros protagonistas están en inglés, con un doblaje más que notorio y de gran calidad. Por otro lado, tenemos a los enemigos hablando en “castellano”, ya que el acento mexicano resulta un insulto, y muchas veces nos quedaremos incluso parados cuando oigamos frases del tipo “ándale” o “es hora de aSplastar”. En cierto momento, la continua repetición de frases se puede hacer agobiante. Tal vez no hubiese sido así de estar en perfecto castellano, pero yo creo que estar en tensión, y mientras tener que aguantar un continuo “Muere, muere, muere…”, puede llegar a cansar a cualquiera.
También nos podremos recrear con multitud de sonidos FX, para cualquiera cosa que hagamos. Cada arma tiene su propio sonido al ser disparada (y no son pocas precisamente), hay multitud de sonidos para la climatología, como la lluvia, truenos, los quejidos y gritos de los enemigos y jefe finales, etc.
Jugabilidad
Empezamos ya por fin con lo que importa de verdad, y lo que ha hecho grande a este juego, cambiando radicalmente su estilo habitual, y dejando prácticamente de ser un survival horror para convertirse principalmente en una aventura de acción.
En esta ocasión, nos meteremos en la piel de Leon S. Kennedy, viejo conocido de la saga, al que le han encomendado la misión de rescatar a la hija del presidente, Ashley Graham. Con este cometido llegaremos a un pueblo de España, con la ayuda de dos policías que están escuchando unas sevillanas (gracias por los tópicos, señores de Capcom).
Una vez tomamos el control de nuestro personaje, vemos que ha cambiado muchísimo con respecto a anteriores títulos de la saga. La cámara se encuentra a nuestras espaldas, dando así gran protagonismo a la acción, lo que permite apuntar con la mira del arma en la dirección que queramos. Además, dependiendo de dónde disparamos al enemigo, reaccionarán de una forma u otra, ya que si por ejemplo les disparamos en una pierna, caerán al suelo o se quejarán, para así poder salir corriendo o rematarles sin problemas. Algo que resulta muy útil si estamos rodeados, ya que podemos ir parándoles de esta forma para que no nos den alcance a la vez.
Igualmente, si les disparamos en la cabeza podemos llegar a dejarles sin ella. En ciertos momentos de la aventura nos podemos ver sorprendidos por el ataque de uno de ellos, momento en el que deberemos girar el analógico izquierdo para soltarnos de ellos, e incluso propinarles un buen golpe, que dependiendo de la vida que tengan, podrá dejarles nuevamente sin cabeza. Tal vez se le puede echar en cara el no poder apuntar mientras nos movemos, fallo que es habitual en la saga desde siempre.
Durante el juego también tendremos que pulsar en algún momento determinado una combinación botones, que siempre es o X + cuadrado o L1 + R1. Esto sucederá cuando por ejemplo nos lancen una piedra enorme, y tengamos que correr pulsando el botón X repetidas veces. En algunas escenas también tendremos que pulsar varios botones, al mas puro estilo Shenmue, en las que podremos llegar a morir si no pulsamos los botones indicados.
Tendremos interactividad con gran cantidad de los elementos del escenario. Podremos romper cajas, en las que encontraremos objetos como munición o hierbas, saltar por alguna ventana, entrar por otra de un salto, romper las puertas y ventanas, todo tipo de cristales, empujar un armario para bloquear una puerta o ventana y demás, con el fin de que nuestros enemigos no puedan entrar.
Las armas toman un papel muy importante en este Resident Evil. Encontraremos varias pistolas, escopetas y magnums que podrán ser mejoradas gracias a la ayuda de nuestro querido buhonero. Este amigo, que encontraremos en varios puntos durante la partida, puede mejorar nuestras armas en cuanto a la potencia, velocidad de recarga, cadencia de tiro y capacidad de almacenar munición. Una vez que hayamos mejorado el arma al máximo, nos da la posibilidad de comprar el Especial de esa arma, previo pago de una cantidad de dinero bastante considerable. Este Especial generalmente consiste en aumentar la potencia del arma o la capacidad de la misma.
Además, durante nuestra aventura por tierras españolas podremos comprar rifles de francotirador, encontrar granadas de tres tipos (cegadoras, incendiarias y de mano), una TMP no demasiado potente, pero con bastante munición, un lanzaminas y el clásico de todo Resident Evil: el lanzamisiles, al que tendremos acceso cada vez que queramos, pero con el que sólo podremos disfrutar de un tiro cada vez que lo usemos. Un arma de usar y tirar vamos, que será de mucha utilidad en los enfrentamientos con los jefes finales.
Pistolas, magnums, un lanzamisiles... ¿de dónde sale todo el dinero para poder comprar estas cosas? Durante el juego encontraremos este dinero en forma de pesetas (sí, pesetas...), que podremos ir recolectando buscándolo en cajas, al eliminar un enemigo, un jefe final o vendiéndole cosas al buhonero. Podremos venderle cualquier cosa que tengamos en nuestro poder, desde nuestras armas mejoradas, para así poder comprar otras mejores, hasta las joyas que encontremos. Hay ciertos tesoros escondidos, que al combinarlos con otras joyas harán que incremente su valor. También le podremos vender nuestras hierbas, sprays curativos o incluso la munición que nos sobre, pero sin embargo él no nos puede vender la suya, teniendo los puestos a rebosar de ella. Este aspecto puede llegar a cabrear, especialmente si estamos con problemas de munición, y cada vez que vemos a nuestro amigo, tiene un puesto llenito de cargadores de pistola, escopeta, etc.
Los elementos curativos siguen siendo de la misma forma que en anteriores entregas, salvo por algunos nuevos objetos. Tenemos los sprays de toda la vida, que nos podrán la vida al máximo y las hierbas que podremos mezclan: verdes, rojas y amarillas. Estas últimas, al ser combinadas con las anteriores (mezcla de verde-roja-amarilla), además de subirnos la vida al tope aumentan un poco más nuestra capacidad de vida. Otros objetos con los que nos podremos curar son peces, que encontraremos en algún momento del juego, o huevos de gallina de 3 colores: blancos, que nos devuelven una pequeña porción de vida; marrones, que nos dan una vida considerable; y dorados, que nos la devuelven toda. Además de preocuparnos por nuestra vida, en ciertos momentos del juego iremos acompañados por Ashley, a la que tendremos que proteger y si es necesario curar con nuestros propios objetos.
Todos estos objetos, excepto los tesoros, se almacenan en un maletín, que a medida que vayamos avanzando podremos aumentar comprando otros de mayor capacidad. Se acabaron los baúles, tenemos un especio considerable para llevar todo, pero en más de una ocasión tendremos que descartar algún que otro objeto para llevar otros de mayor importancia. El maletín está dividido en pequeños huecos, así que por ejemplo un huevo sólo ocupará uno de estos huecos, una granada dos y un arma ya ocupará un espacio más considerable, por lo que no podremos ir excesivamente cargados de ellas.
En ciertos momentos, tendremos que luchar con los jefes finales, a los que derrotar encontrando su punto débil. Por ejemplo, primero disparándole y luego subiéndonos a su espalda y pulsando rápidamente algún botón para atacarle. Durante estos enfrentamientos, también toma un gran protagonismo el tener que pulsar determinados botones, especialmente para esquivar los ataques que realicen sobre nosotros.
Edición Española
El juego incluye un completo manual de instrucciones, con el que podremos aprendernos los controles del juego, conocer a los personajes y saber cómo movernos por los menús. Está traducido al castellano y doblado en parte, ya que los personajes principales hablan inglés y los enemigos del pueblo en castellano (algo mejorable). Incluye selector de 60 Hz.
Conclusión
Resident Evil es uno de los títulos del año, tanto para GC como en esta nueva versión de PS2, que además incluye más extras que lo hacen más largo. Le ha venido muy bien el lavado de cara, que cambia completamente lo visto anteriormente en otros juegos de la saga. Es, sin duda, una experiencia de juego inolvidable, que ningún jugón se debería perder.
Lo Mejor: El cambio que ha dado jugablemente, muy acertado. Gráficamente espectacular, sobre todo si tenemos en cuenta que estamos hablando de una PS2. El juego en sí puede durar más 20 horas la primera vez; si a eso le sumamos que es muy rejugable para llegar a conseguir todas las cosas, y que tenemos más modos de juego como el Separate Ways, el Assignment Ada y los Mercenarios, tenemos un juego al que se le puede dar una vida muy larga.
Lo Peor: Tal vez la historia, que no es tan buena como en otros títulos. El doblaje en "castellano". Que no salgan más juegos como éste al año.
Gráficos: 10
Música/Sonido: 9
Jugabilidad: 9.5
Edición Española: 9
Otro punto de vista por Antonio Guerra (A37927)
He tenido la fortuna de poder leer el análisis de mi compañera antes de sentarme a escribir, de manera que puedo evitar repetirme en muchos de los aspectos que ella ha tocado del juego, fundamentalmente los descriptivos. Así pues, tomad lo siguiente como complemento a sus propias palabras, con las que estoy generalmente de acuerdo aunque nuestras apreciaciones no sean idénticas.
La verdadera resurrección del mal
Que una saga de éxito prosiga entregando secuela tras secuela no resulta nada extraño estos días. Es más, Resident Evil puede presumir de haber pasado por la mayoría de sistemas de juego, con títulos paralelos como Outbreak o Code Veronica que han tratado de ir más allá de sus planteamientos originales como ejemplo ideal de survival horror.
Pero que una cuarta parte sea capaz de dar un golpe de timón semejante, capaz de desencantar a los puristas (que lo acusan de arcade descerebrado) mientras que atrae a nuevos usuarios a lo que podríamos llamar un retorno del concepto original de aventura, eso sí que resulta poco común. A primeros de los ochenta, Ultimate (hoy Rare) consiguió que sus juegos (particularmente los protagonizados por Sabre Man) fuesen etiquetados como videoaventuras, porque eran capaces de meternos en la piel del protagonista y hacernos vivir toda clase de emociones fuertes en escenarios muy bien ambientados. Era la recreación de espacios auténticos y creíbles lo que hacía de programas como Knight Lore que se convirtieran en clásicos instantáneos reconocibles en el mismo momento de su lanzamiento (y nos estamos retrotrayendo a 1984 nada menos). Algo que, con el tiempo, se había perdido. Algo que Resident Evil 4 recupera en toda su plenitud.
Y lo hace resucitando un mal endémico conocido como Las Plagas, que hace tiempo fueron extinguidas de la faz de la Tierra, aunque no aniquiladas por completo sino encerradas en lo más profundo. Ahora hay quien ha conseguido que el heredero del señor feudal que lo consiguió dé marcha atrás al proceso. ¡Y resulta que se trata de un caballero español!
Bienvenidos a la España anacrónica
Algo que me ha resultado absolutamente fascinante de Resident Evil 4 es que transcurra, supuestamente, en España. Digo supuestamente porque en principio se trata de algún lugar en Europa, pero nada más comenzar ves dos policías con la bandera española en sus uniformes, hablan en castellano, hay personajes secundarios como Luís que posteriormente descubriremos que proceden de Madrid y la moneda empleada es la peseta.
Mi duda al respecto se basa en qué pensaron los creadores de Capcom cuando escenificaron el programa. Me explico. Efectivamente todas las personas “infectadas” que nos encontraremos hablan en español, a veces con acentos aceptables como raíces netamente hispanas, en otras con cierto deje sudamericano bastante notorio. ¿Lo hicieron por desconocimiento (el mismo que en general todos tenemos de su cultura asiática, donde confundimos chinos con japoneses cuando no tienen nada que ver) de las profundas diferencias de pronunciación entre España y Latinoamérica o adrede para desarrollar cierto anacronismo mágico que no sitúe la acción en un lugar y época determinados?
He investigado el tema pero no he podido llegar a una conclusión cierta, aunque como lo segundo me parece fabuloso he decidido quedarme con la versión positiva de que han mezclado conceptos aposta. Y el resultado es espectacular. Habida cuenta que en los países anglosajones no cuentan con subtítulos, allí tienen que “adivinar” lo que escuchan mientras que para nosotros es pan comido. Y en ciertos momentos, como cuando nos van a asestar un golpe por la espalda, fundamental.
Obviamente, las voces de los protagonistas están en inglés (con subtítulos en castellano), la única manera de que Resident Evil 4 tenga sentido pues si se hubiesen doblado al castellano esas voces, se perdería por completo toda la dimensión textualmente fantasmagórica que supone para Leon S. Kennedy verse en un lugar desconocido.
Adiós a los zombies
Si algo ha caracterizado la saga es la de encarnar el mal en forma de zombies, muertos que han regresado a la vida, ya hablemos de personas o perros. Sin embargo aquí se trata de una infección que se está apoderando de la zona, lo que ofrece un giro argumental muy interesante que tampoco se aleja de los planteamientos macabros de genios como George A. Romero.
Sin embargo nos permite cubrir una nueva etapa dentro del género sin por ello alejarnos completamente de la génesis de Resident Evil, aunque sí de Raccoon City, lo que es muy de agradecer porque los parajes pueblerinos de este título son absolutamente magistrales. La mansión señorial, caminos con niebla, pasajes ocultos y mazmorras nos transportan virtualmente a una aventura marcada por sus señas de identidad. Estas son los enigmas, los puzzles y los tesoros y objetos a descubrir y engarzar. Tan bien hecho que no importa en absoluto la linealidad de los acontecimientos, sencillamente porque estamos deseando que se sucedan uno tras otro.
De hecho, otro acto de enorme valentía de los diseñadores, y que ha dado sus frutos de manera brillante, es la interpolación de jefes finales a lo largo de los distintos capítulos. Cruzar un lago donde encontrarnos un monstruo acuático al que abatir a lo Moby Dick, enfrentarnos a un gigante rocoso al que subirnos para apuntillar repetidamente, luchar contra dos colosos ayudados por una corriente de lava… y tantos otros ejemplos que no quiero citar por no desvelar las muchas sorpresas que se esconden en el transcurso del juego.
Un juego a lo grande en toda su extensión
Un desarrollo que, además, es bien largo. Algunos testimonios hablan de alrededor de 20 horas de juego para terminar la aventura principal. En mi caso particular fueron 32, en parte porque disfrutaba recreándome en cada secuencia y buscando todos y cada uno de los objetos que pudieran estar ocultos en barriles, cajones o tras un cuadro. También porque algunos momentos del juego son bastante difíciles, y de pasarlos a la primera nada, hay que repetirlos y cogerles el tranquillo o encontrar el punto débil de nuestro enemigo. Y para que nadie se frustre, queda la opción de emplear el bazooka que suele fulminar al contrario.
Lo mejor es que tras terminarlo, volvemos al menú y éste ha cambiado hasta de fondo, con los nuevos modos extra de juego que ya comentó SakuraSF. Destaca sobremanera Separate Ways, no sólo porque nos permite jugar con la bellísima Ada Wong (algo que también puede hacerse en Assignment Ada), sino porque se trata de cinco capítulos nuevos contados desde su punto de vista, que transcurre paralelamente al de Leon y que se tocan en determinados momentos clave. Ciertamente otra gran idea llevada a cabo que nos proporciona más y más horas de entretenimiento y diversión.
Además poder recrearnos nuevamente en los estupendos vídeos, consultar los ficheros de Ada o emplear el modo Mercenarios habla del enorme cuidado y empeño de los responsables de Capcom en la versión PlayStation 2, que nada tiene que envidiar a GameCube con excepción lógica de la capacidad técnica de sus chips gráficos. Vamos, que si Resident Evil 4 era razón suficiente para hacerse con una consola de Nintendo, ahora también lo es (más si cabe) para comprarse la de Sony.
Gráficos
Con la excepción de la calidad alcanzada en otros títulos sobresalientes, ya hablemos de God of War o Gran Turismo 4, en ningún programa de PS2 disfrutarás de un espectáculo visual semejante a éste. Principalmente porque su salto a tres dimensiones auténticas, situando la cámara tras el hombro derecho del protagonista, ofrece un punto de vista inusual que ayuda mucho a convertir las secuencias de acción en momentos escalofriantemente violentos. Aquí puede acuchillarse casi todo lo que se mueve, descerrajar cartuchos a la nariz de la gente y volarles la cabeza, apuntar a sus piernas y abatirlos, ametrallarlos en masa o meterles una bala entre las cejas a muchísimos metros de distancia. Hay momentos en que el uso de un arma u otra se ve condicionado por la estructura de la partida, pero normalmente podrás pasarte las cosas como te venga en gana, ofreciendo cierto nivel de libertad creativa al usuario.
Visualmente sobrecogedor, tanto en la dimensión de algunos escenarios como en el número y tamaño de sus enemigos, el aspecto del fuego, la presencia de inclemencias naturales realistas o el aspecto de sus iglesias y casas está en consonancia con la mayor de nuestras expectativas. Lo mismo puede decirse del diseño y animación de los contrarios, así como de nuestro personaje, sobre todo en el manejo de las armas.
Si algo debe destacarse de Resident Evil 4 es que ha sido capaz de meterse en los géneros de perspectivas de tercera, y casi primera persona, de manera que no sólo es capaz de hacernos olvidar el ratón de un PC, sino que no entenderíamos una manera mejor que jugarlo que con el pad de PS2. Esto se debe al virtuosismo conseguido por el movimiento de la cámara alrededor de nuestro personaje con el stick analógico derecho, hasta el punto de que termina por convertirse en una extensión lógica y natural de nuestra propia cabeza y ojos.
Por último, hay que mencionar el nivel de aprovechamiento del hardware, que alcanza límites insospechados en tanto que no se aprecian ralentizaciones en el transcurso de la partida, ni siquiera en los momentos más movidos. Además los niveles son bastante grandes, así como las zonas a superar entre cargas, que no superan los 10 segundos y suelen separarse entre sí por medio de puertas, como siempre.
Visualmente sobrecogedor, tanto en la dimensión de algunos escenarios como en el número y tamaño de sus enemigos, el aspecto del fuego, la presencia de inclemencias naturales realistas o el aspecto de sus iglesias y casas está en consonancia con la mayor de nuestras expectativas. Lo mismo puede decirse del diseño y animación de los contrarios, así como de nuestro personaje, sobre todo en el manejo de las armas.
Si algo debe destacarse de Resident Evil 4 es que ha sido capaz de meterse en los géneros de perspectivas de tercera, y casi primera persona, de manera que no sólo es capaz de hacernos olvidar el ratón de un PC, sino que no entenderíamos una manera mejor que jugarlo que con el pad de PS2. Esto se debe al virtuosismo conseguido por el movimiento de la cámara alrededor de nuestro personaje con el stick analógico derecho, hasta el punto de que termina por convertirse en una extensión lógica y natural de nuestra propia cabeza y ojos.
Por último, hay que mencionar el nivel de aprovechamiento del hardware, que alcanza límites insospechados en tanto que no se aprecian ralentizaciones en el transcurso de la partida, ni siquiera en los momentos más movidos. Además los niveles son bastante grandes, así como las zonas a superar entre cargas, que no superan los 10 segundos y suelen separarse entre sí por medio de puertas, como siempre.
Música/Sonido
Más allá de emplear sonido digital Dolby Pro Logic II, que ciertamente se transmite de maravilla por cada rincón (a quienes no tengan un equipo a la altura, vale la pena actualizarse), el sonido en Resident Evil 4 raya a gran altura. Los efectos de sonido son inmejorables, desde los pasos a los disparos pasando por la calidad de las voces. Pero es que además se ha creado una banda de sonora ejemplar que funciona por sí misma como elemento catalizador del programa, Más allá de su funcionamiento dinámico, alternando los cambios de ritmo con los acontecimientos, el nivel de composición de todos los temas es impresionante, digno de la mejor de las súper-producciones. Puede pedirse más, pero no mejor.
Jugabilidad
Muchos aspectos jugables referidos directamente al juego han sido tocados ya, pero hay tantas cosas que comentar que podría hacerse interminable. Pero no podemos dejarnos atrás elementos tan importantes como que la historia, dentro de su aparente simplicidad, mantiene en todo momento el interés gracias a su equilibrada estructura básica. La introducción de nuevos elementos y personajes ayuda al desarrollo de la misma a la manera de un guión cinematográfico, y sería increíble que un día se realizara una película que siguiera, paso a paso, lo aquí relatado.
Buena parte de su éxito radica en la consecución de secuencias ejemplares. En algunas estará involucrada directamente Ashley (la hija del presidente), a la que tendremos que defender en determinados momentos en que nos acompaña (aunque podemos ordenarle que se detenga y nos dé más espacio). E incluso rescatar directamente de algún malvado cuando se la lleva sobre los hombros. Y qué decir de algunas secuencias cumbre que ella protagoniza en la más absoluta oscuridad, corriendo con una linterna o arrastrándose bajo los muebles sin más armas que su pericia.
Otro tanto cabe depositar en el haber de Ada Wong. Más allá de su aspecto sensual y la sagacidad que le caracteriza, sus intervenciones en distintos actos son de las que ponen la adrenalina por las nubes (qué decir de sus encuentros-enfrentamientos con el mismísimo Leon, con el que hay un magnetismo notable). De ahí la magnitud del premio que es poder acceder a nuevos modos de juego con ella al finalizar la aventura principal.
¿Más cosas que impresionan? Las prácticas en una sala de tiro al blanco que encontraremos en determinados momentos junto al buhonero (el que nos vende las armas), con unos divertidos premios en forma de muñecos parlanchines. La curva de dificultad, absolutamente perfecta y que permite al usuario grabar su partidas al llegar a las máquinas de escribir (como siempre, y mejor aún sólo ocupan 127 Kb en la Memory Card), de manera que no quepa frustración posible. La cantidad de munición a conseguir (no puede comprarse), de manera que siempre estemos preocupados en resultar muy certeros al disparar, pues vernos sólo con el cuchillo en determinados momentos nos equipararía a un David contra Goliat.
Al finalizar cada capítulo se nos mostrará un porcentaje tanto de acierto general como de tiro, así como el número de muertes (a ver quién tiene narices de conseguir una partida absolutamente perfecta). A veces nos veremos encerrados en una casa con alguien y numerosos enemigos tratarán de tomarla asediándonos, pudiendo empujar muebles para bloquear puertas y ventanas e incluso subir y tirar las escaleras con las que intentan asaltarnos. El número de armas es grande, así como de objetos y elementos a recoger (lo normal es ir comprando maletines cada vez mayores hasta llegar al límite, pero el sistema es impecable).
Y vuelven las hierbas de tres colores (que podremos combinar) para recuperar nuestra salud e incluso aumentarla. Y “gracias”, como las serpientes y gallinas, de las que podremos sacar provecho. Hasta elementos de “Simón dice” que nos obligan a presionar aprisa determinados botones en momentos determinados, o pulsarlos a toda velocidad como si de un programa deportivo a la vieja usanza se tratase. Es difícil de explicar lo que transmite Resident Evil 4, pero se fundamenta en que no te cansas de jugarlo, cada vez tienes más ganas de volver y puedes terminarte el programa una y otra vez que no puedes dejarlo. Y eso, con los tiempos que corren, tiene un valor incalculable.
Edición Española
Particularmente pienso que no se puede hacer mejor, puesto que no debían doblarse las voces en inglés (que cuentan con subtítulos en castellano) para no reducir a cenizas su contraposición a los términos en castellano. Habrá quien piense que eso facilitaba la labor de la distribuidora española, pero es que de haberse doblado todo lo estaríamos puntuando negativamente (y mucho).
El precio es el habitual, el juego viene en un único DVD-Rom (sorprende todo lo que cabe en el mismo) y el manual consta de unas 16 páginas en blanco y negro donde se explica todo lo necesario para jugar y más. La edición podría haber sido algo más lujosa para estar a la altura de este juegazo, pero no hay ni un pero que ponerle.
Conclusión
Menudo juego más antológico y que merece pasar a los anales de la historia. Ha conseguido muchas cosas, algunas casi impensables como innovar dentro de una saga cogiendo lo mejor de muchos géneros y fundiendo todos estos elementos en un único programa inmejorable. La nota final está en consonancia con la solidez de todos sus aspectos y la consonancia entre los mismos, y más allá de los eternos debates sobre si existe el videojuego perfecto, el diez está ahí para otorgarlo. ¿Puede resumirse en una sola frase Resident Evil 4? Tienes que jugarlo para creerlo.
Lo Mejor: Todo, Resident Evil 4 conforma un perfecto conjunto de virtudes que se potencian entre sí hasta alcanzar la cima de lo visto en videojuegos para PS2. Lo mejor del año sin lugar a dudas.
Lo Peor: Mucho nos tememos que pasará una eternidad hasta que otro juego nos enganche de esta manera. Afortunadamente podremos esperar jugando esta obra maestra.
Gráficos: 10
Música/Sonido: 9
Jugabilidad: 10
Edición Española: 9
Alternativas:
Enlaces recomendados:
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