|
||||||
|
||||||
| Estás en : Starmedia > LatinGames > PS2 > Reviews |
![]() |
|
|
La ruta del bakalao (¡Sin Chimo Bayo!)
FreQuency es un juego hecho para esa gente a la que le gusta la amplia definición de "música electrónica" y en especial, para aquellos que sueñan con algún día ser DJs o producir su propia música. Si destaca por encima de otros juegos de su estilo, es porque no tendremos que hacer sólo una parte de la canción como en DrumMania o Guitar Freaks, ni tendremos que bailar o acompañarla de alguna manera como en los populares Parappa The Rapper o Dance Dance Revolution. En FreQuency, queda en nuestras manos tocar la canción entera, de principio a fin y con todos sus instrumentos. Nos convertimos en auténticos mezcladores multipista, baterías, guitarristas, organistas e incluso DJs. Todo a la vez.
Nuestra misión en FreQuency será completar la partitura completa de una canción, compás a compás e instrumento a instrumento. La canción está dividida en frases, habitualmente de la misma duración, cada una de las cuales está dividida en un cierto número de compases (como es tradicional en la música electrónica, un múltiplo de 4). La representación en FreQuency de esta partitura es un túnel octogonal por el que avanzamos. Cada una de las ocho paredes de este túnel es la partitura de un instrumento: Batería, guitarra, sintetizador, voces, teclado...
Podemos girar en todo momento el túnel para elegir por que pista nos movemos nosotros, representados por una barra con tres pistones. En cada una de las pistas hay una serie de "notas", representadas por gemas situadas en los extremos derecho e izquierdo y el centro de la pista. Cuando esas notas pasen por debajo de nuestra barra, deberemos pulsar el botón correspondiente para que esa nota suene. Cuando completemos un compás entero, la pista entera correspondiente a ese trozo de la canción se llenará, y desde ese momento y hasta la siguiente frase, se reproducirá automáticamente.
En ese momento, saltamos a una nueva pista, un nuevo instrumento, y seguimos construyendo la canción paso a paso, frase a frase, hasta llegar a su final. Si en algún momento hemos completado todas las pistas de una frase, podremos seguir llevando el ritmo en las pistas "freestyle", donde podremos practicar nuestras dotes de DJ scratchando con el mando analógico o tocando el "axe", un sintetizador cuyo cósmico sonido variaremos también con el mando analógico.
Suena complicado, pero realmente no lo es en absoluto. Aunque al principio confunda un poco, pronto empezaremos a comprender que esas notas que parecen arbitrariamente colocadas se corresponden con la melodía de la guitarra, el ritmo de la batería, los acentos de las rimas del MC o las notas que canta la voz seductora de mujer tan típica de la música dance. Empezaremos a comprender que, una vez más, se trata sólo de seguir el ritmo. La cosa se complica un poco cuando entra en juego la puntuación: Cada compás de cada instrumento tiene asignada una puntuación, según su complejidad. Cuando completemos el compás, se sumará a nuestra puntuación la correspondiente a lo que acabamos de rellenar.
Y si además conseguimos saltar a otro instrumento y continuar rellenando notas sin perder el ritmo ni dejar de tocar por un solo compás, incrementaremos en uno el valor del combo, multiplicando las puntuaciones que obtengamos de cada compás hasta un máximo de cuatro veces. Cuando perdamos el combo, perderemos también el multiplicador, y volveremos a obtener sólo la puntuación nominal de la pista. Tenemos dos tipos de ayudas repartidas por ciertos compases de la canción, que obtendremos si completamos todas las notas que forman parte de ese compás:
El "multiplicador" aumenta dos pasos el combo que tengamos, desde un mínimo de 3x hasta un máximo absoluto de 6x. El "autocompletador" nos permite completar una pista entera automáticamente, a cambio de obtener sólo la mitad de la puntuación. Todo este tema de la puntuación es importante, pues sólo obteniendo buenas puntuaciones podremos desbloquear nuevas canciones de bonificación hasta eventualmente completar el juego.
Si te cansas de rehacer las canciones de otros, también puedes estimular tu lado artístico. Con un interfaz muy similar al del propio juego, puedes crear tus propios remixes de las canciones, reorganizándolas como te plazca, mezclando sus partes, scratchando a placer,... Puedes incluso salvarlas en tu Memory Card para jugar luego con ellas.
Si tienes la paciencia para experimentar, te aseguro que el modo Remix es tan divertido como el modo Solo. FreQuency también permite a varios jugadores (¡hasta 4!) enfrentarse entre sí a pantalla partida para ver quién puede sacar mayor puntuación y quién es capaz de tocar las narices más con cuatro nuevos ítems que dificultarán a sus rivales la labor de añadir puntos a su marcador.
|
|