Gráficos
El mundo de Rez está, como ya dije antes, muy inspirado en la estética de Tron. Todo lo que ves está representado en estructura poligonal de alambres de colores, lo que los anglosajones llaman wireframe. Los mundos por los que viajas están inspirados en la arquitectura clásica griega, egipcia, romana y japonesa. Los avatares que te representan en ese mundo van evolucionando según vas recogiendo unos cubos azules. Al principio es una bola, luego un humanoide vacío que se va rellenando por dentro y más tarde adquiere una brillante piel blanca, un buda, una esfera pulsante y finalmente un muñeco en posición fetal. A pesar de la extremada simplicidad técnica de los gráficos, el juego destila un impecable estilo visual por todos los lados: en el diseño de tu avatar, de los enemigos y de los escenarios. Y además se mueve con una suavidad admirable.
Música/Sonido
Sin duda, el punto más fuerte de este juego. La música no es que tenga peso, es que es propiamente el juego en si. Lo más destacable del aspecto sonoro son los cinco cortes que aportan el fondo musical a las cinco fases, entre los cuales es especialmente destacable Fear (Is A Mind Killer) de Adam Freeland, si bien los demás no le van a la zaga, estando firmados por Coldcut, Joujouka, Tsuyoshi y Keiichi Sugiyama. Estos cinco artistas han trabajado codo con codo con United Game Artists para lograr la integración perfecta de su música con el juego, y la verdad es que se nota mucho. Los efectos de sonido, como ya he dicho, no es que vayan sincronizados con la música, son parte de ella. Han sido cuidadosamente escogidos en cada fase para que todo el sonido forme parte de un mismo paisaje sonoro.