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Dragon Ball Z Budokai Tenkaichi [PS2] 
Dragon Ball Z Budokai Tenkaichi 
[PS2]  27/10/2005
Dragon Ball Z siempre ha tenido mucho potencial para hacer un videojuego. Sus batallas, auténticos ejercicios de espectacularidad y exageración (y también repetición), han atraído a numerosas personas a abandonar su condición de personas normales y corrientes para convertirse en fans incondicionales de este popular anime. Dragon Ball Z: Budokai Tenkaichi es la cuarta entrega de la popularísima saga de juegos de lucha para PS2. Y también es la mejor. Si eres fan de Dragon Ball, no lo dudes: Necesitas este juego. Ya.
Autor: Carlos Pérez Cuenco (Cuerzo)

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Desarrollador:
Spike
Productor:
Bandai Games
Distribuidor:
Atari Ibérica
Web oficial:
Disponible
Género:
Lucha
Precio:
64,99€
Código PEGI:

Idioma
:
Traducido al castellano
Fecha de salida
:
14/10/2005
Horas jugadas
:
Más de 10

Dragon Ball Z siempre ha tenido mucho potencial para hacer un videojuego. Sus batallas, auténticos ejercicios de espectacularidad y exageración (y también repetición), han atraído a numerosas personas a abandonar su condición de personas normales y corrientes para convertirse en fans incondicionales de este popular anime. Dragon Ball Z: Budokai Tenkaichi es la cuarta entrega de la popularísima saga de juegos de lucha para PS2. Y también es la mejor. Si eres fan de Dragon Ball, no lo dudes: Necesitas este juego. Ya.


Siempre arriba

Y llegamos a la cuarta entrega. Dragon Ball Z: Budokai Tenkaichi (a partir de ahora DBZ:BT) es la cuarta iteración de la saga Dragon Ball Z: Budokai para PlayStation 2. La oferta es sin duda atractiva: Un juego de lucha basado en Dragon Ball Z, la mítica serie de anime. Si no la conoces, es que tienes más de 30 años o vives debajo de una piedra. Seguramente se reían de ti en la escuela porque no sabias lo que era una "ondaaaaa vitalllll" (o un "kamehameha" para los puristas). ¿Y sabes qué? Hacían bien. No tenías otra opción. Era como declarar que no te gustaba Street Fighter II, los bollycaos o levantarles la falda a las chicas. Ahora has crecido, tienes más pelos entre las piernas y añoras esas batallas, épicas, espectaculares, con total desprecio por las leyes de la gravedad, la termodinámica y el sentido común. O tal vez seas joven y estés descubriendo esta serie gracias a Cartoon Network. De cualquier manera, si alguna vez te ha gustado Dragon Ball Z, no te puedes perder este juego: Es la recreación más fiel hasta la fecha de las batallas de la serie.

Por supuesto, yo sólo no podía probar este juego lo suficientemente bien. Yo solo seguía la serie hasta que me aburrí de ver que era siempre igual, capitulo tras capitulo. Necesitaba la ayuda de un experto, o dos. Llamé a Matías y Juan. Son dos de los mayores fans de Dragon Ball Z que conozco. Se han visto la serie entera de principio a fin un par de veces. Han visto las OVAs. Se han decolorado el pelo con agua oxigenada en su día. Pedí lo que necesitaba para su contratación temporal a la dirección de HardGame y lo conseguí: Cantidades suficientes de cervezas y panchitos, que llenaron de alegría nuestros corazones y de grasa los mandos de mi PlayStation 2. Tras una larga sesión de juego, fueron ellos los que me confirmaron que el argumento del juego sigue fielmente, pelea por pelea, cada una de las sagas que forman parte de la serie. Jugué un par de combates delante de ellos, para enseñarles lo más básico, y fui desvelándoles las técnicas más complejas según aprendían. No tardaron más de quince minutos en entender el esquema básico de control, y a las dos horas ambos ejecutaban con maestría gran parte de las técnicas avanzadas de combate. Creedme cuando digo que jamás he visto a dos personas tan excitadas con un videojuego. Vibraron con cada combate, con cada kamehameha, con cada montaña convertida en escombros. Gritaban, se emocionaban, aporreaban mis mandos y engullían mis aperitivos como si lo fueran a prohibir al día siguiente. Durante unas cuantas horas de su vida, se sintieron Goku. Y eso que ni siquiera les gustan mucho los videojuegos...

Es realmente difícil resistirse a este juego si estás predispuesto. ¿Querías variedad? DBZ:BT cuenta con 20 personajes disponibles desde el primer momento. Hay 30 más ocultos para desbloquear. Una gran parte de los personajes evolucionan a lo largo de la serie, y esas evoluciones se consideran nuevos personajes que escoger (por desgracia, no se puede evolucionar en medio de un combate). Al final estamos hablando de más de 90 personajes jugables, pertenecientes a las diversas sagas de Dragon Ball Z y sus OVAS. Con trampa, eso sí, porque un buen número son evoluciones de otros, pero aun así es un auténtico lujo. Los escenarios, que representan algunos de los lugares más conocidos de la serie, también están fielmente reflejados. Sin mucho detalle, pero son amplios, muy reconocibles y además se pueden romper. Igual que en la serie. Dile a alguien a quien le guste Dragon Ball Z que en este juego puedes coger a Goku Superguerrero, hacer un combo de 15 golpes sobre la forma final de Freezer y luego mandarlo volando contra una montaña, provocando que se rompa en mil pedazos. Y que luego le puedes rematar con un Super Kamehameha. La reacción habitual será buscar cualquier excusa para acoplarse a tu casa y que le enseñes lo que ha estado esperando ver durante años. Aprovéchate y dile que pague él las cervezas. Te aseguro que lo hará gustosamente, y que serás tú el que tenga que bajar a por el segundo sexteto cuando no consigas despegarlo del mando ni con aguarrás.

Hay varias maneras de jugar a DBZ:BT. Puerta de Batalla Z nos permite revivir el argumento de la serie, combate a combate. Estamos hablando de un modo historia con 18 sagas distintas, con un buen puñado de combates cada una (No los he contado todos, pero diría que superan sobradamente las dos centenas todos juntos). Antes de cada combate, secuencias animadas con el motor del juego nos muestran a ambos personajes humillándose mutuamente, al estilo del original. ¡Incluso es tan repetitivo como la serie! Si no te basta con tanta historia, tienes el modo Batalla Definitiva: Un ranking de los 100 mejores luchadores, donde deberás pelear y mejorar a tus personajes para subir en la clasificación hasta llegar a alcanzar el primer puesto. Solo estos dos modos te permitirán sacarle un número de horas de juego poco común en estos días, y eso que sólo son modos para un jugador. Si la voz se ha corrido más de lo que debería y tu casa está inundada de amigos de esos que hacen ondas vitales cuando nadie les ve, pon en marcha el modo Torneo Mundial y juega una eliminatoria con las reglas clásicas. O bien juega en modo Duelo para jugar una simple partida contra tu rival preferido, sea humano o controlado por la máquina.

El sistema de lucha es bastante similar al de DBZ: Budokai 3, con algunas ligeras mejoras. Por supuesto, los enormes entornos destructibles y la variedad de personajes ya son dos grandes mejoras, pero el sistema ha sido refinado hasta límites que lo aproximan a un juego de lucha de verdad. Tienes control casi total sobre el movimiento del personaje tanto en tierra como en el aire. Los combos de golpes comunes son muy fáciles de hacer, y tiene cierta complejidad conseguir alargarlos sin que tu oponente los corte. Un sistema adecuadamente profundo de parries, teletransportes y rompeguardias hace que defender bien sea una técnica tan importante como saber atacar. Los golpes finales y superfinales se pueden ejecutar con la combinación de un máximo de 3 botones, los mismos para todos los luchadores, lo que facilita mucho el aprendizaje del esquema de control. Entre ponerse delante del juego por primera vez y tener un control aceptablemente bueno sobre el personaje no hay un espacio de tiempo mayor de media hora. A ello ayuda el modo Entrenamiento, donde se nos explicará de forma simple pero muy detallada la gran cantidad de movimientos que tus personajes pueden efectuar.


Gráficos

La técnica cell shading que los miembros de Spike han utilizado en DBZ:BT alcanza aquí la máxima perfección de la saga Budokai. Los personajes, excelentemente modelados, texturados y animados, son prácticamente indistinguibles de los dibujados por Akira Toriyama. Se mueven con toda la fluidez y soltura de la serie, y los golpes que dan transmiten la sensación de potencia que se supone tienen. Los efectos de luz están hechos con mucho estilo y belleza. Los luchadores mueven la tierra y se envuelven en llamas cuando recargan su energía. Los combates hacen mella en ellos, y según vayan sufriendo daños los veremos reflejados en sus cuerpos de manera realista. Realista en el sentido de que chocar media docena de veces contra una montaña a 100 kilómetros por hora y sufrir el impacto de tres o cuatro rayos de energía superconcentrada apenas consigue rasgar su ropa y provocar moratones. Es decir, tan realista como tiene que ser. Los entornos, aunque excesivamente simples, también consiguen reflejar los escenarios típicos de los combates en la serie, con praderas montañosas, desiertos, el planeta Namek, la Sala del Tiempo, el Torneo Mundial y el de Célula, ciudades devastadas... Todo hay que decirlo, los gráficos de DBZ:BT no son lo mejor que hemos visto en PS2, pero son muy dignos, agradables y sobre todo muy fieles al anime. No importa tanto su calidad técnica (que no es poca) como lo adecuados que son para un juego como este. El cell shading tal vez no luzca demasiado, pero le viene como anillo al dedo a los juegos basados en animes

Documento sin título Música/Sonido

El trabajo de sonido no es nada del otro mundo, aunque no es para menospreciarlo. Hay dos doblajes disponibles, uno en ingles y otro en japonés. Con este último y los subtítulos con los que cuenta el juego, cada secuencia precombate parece una escena sacada del anime. Los golpes, rayos e impactos suenan bastante bien, lo que cabía esperar. Los personajes, por supuesto, gritan con convicción los nombres de los golpes finales que ejecutan. Los expertos contratados, por cierto, también los gritaban, con tanta o más convicción que los personajes. La música, sin embargo, no consigue aumentar la sensación de protagonizar un capítulo. Todas las melodías que suenan en los menús y durante los combates pasan con bastante más pena que gloria, con techno machacón y melodías simplonas y poco o nada memorables.


Jugabilidad

El aspecto que más me temía de este juego era la jugabilidad. De nada servirían los gráficos bonitos si los combates no cumplían una característica básica: Recordar a la serie en que se basan. Pues bien, no es sólo un recuerdo: Es una simulación en toda regla. Son tan parecidos a la serie que es hasta preocupante. Rapidísimas sucesiones de puñetazos y patadas, fuertes impactos que mandan a tu rival contra el suelo, el cielo o las montañas, los auténticos golpes finales y superfinales característicos de cada personaje... Los combates tienen la misma emoción, intensidad y velocidad que lo que estábamos acostumbrados a ver en la tele. Tienen momentos realmente épicos, como cuando los dos rivales lanzan un kamehameha a la vez: Los dos rayos chocan y son los jugadores los que, dando vueltas a su mando analógico, tienen que darle potencia a su rayo durante unos segundos para ver quien de los dos se lo come con patatas.

El sistema en que se basa la lucha es completo pero extremadamente fácil de aprender y utilizar, pues absolutamente todos los personajes tienen la misma lista de movimientos normales y especiales. Los golpes básicos cuerpo a cuerpo se ejecutan con un solo botón, y los combos se pueden alargar mediante la pulsación en el momento preciso de un segundo, arriesgándonos a que el rival consiga detener la segunda tanda. Ese segundo botón nos sirve también para lanzarnos a toda velocidad contra nuestros rivales, con esa técnica de vuelo tan característica de Dragon Ball (brazos pegados al cuerpo, de cabeza como una bala). Un tercer botón nos permite lanzar bolas de energía. La defensa se ejecuta igualmente con un solo botón. Manteniéndolo pulsado nos cubriremos de los golpes, y pulsando en el momento preciso en que nos van a golpear, esquivaremos el golpe o rayo teletransportándonos, por muy potente que este sea. Los golpes finales (como el omnipresente Kamehameha) se ejecutan con la pulsación de dos botones a la vez. Estos golpes, al igual que las bolas de energía ya mencionadas, consumen la barra de Ki, que se recarga dando golpes normales o mediante la pulsación mantenida de un botón. Cada personaje cuenta también con dos golpes "favoritos", técnicas que no son de ataque pero que sin duda son útiles. Finalmente, los golpes superfinales, esas técnicas que solo aparecían cada muchos capítulos y que hacían mas daño que escuchar un disco de Camela del tirón, requieren poner a nuestro personaje en modo Máximo (para lo cual tendrá que estar indefenso unos cuantos segundos) y luego ejecutar el golpe. Si nuestro rival es medianamente inteligente y/o hábil, no nos dejará. Y si te deja ejecutar un golpe como este, se merece cada punto de daño que sufra. El sistema lo completan un control total sobre el vuelo, con dos gatillos controlando la altura en todo momento, y una selección de contras, rompeguardias y llaves que añaden una cierta profundidad al sistema de defensa, con lo que los "machacabotones" y las "tortugas" lo tienen realmente difícil ante alguien que sepa lo que está haciendo.

Sin embargo, este sistema en apariencia profundo esconde bajo su piel un feo secreto: En realidad, no es nada profundo. Teniendo todos los personajes la misma lista de movimientos, no importa cual de los noventa escojamos: todos ellos son prácticamente idénticos. Aunque con mínimas diferencias en velocidad y potencia, todos tienen golpes normales y ataques (súper)finales similares. La diferencia es puramente estética. Da igual que su ataque final de rayo se llame "Kamehameha", "Dodonpa" o "Rayo de la Muerte": Es exactamente el mismo golpe con el rayo de distinto color. Si esperabas un Tekken o un Soul Calibur con los personajes de Dragon Ball, te vas a llevar un chasco. La decisión en parte es comprensible: Han preferido la sencillez de manejo y la variedad de personajes, sacrificando la profundidad individual por la colectiva. A ver quien es el guapo que diseña una lista de golpes diferente para cada uno de los 90 personajes, conservando el equilibrio. En vez de eso, han optado por hacer los personajes prácticamente idénticos (con lo cual es difícil que esté desequilibrado) y hacer un sistema que por si sólo sea profundo y divertido. Y la cosa es que en parte funciona: El juego, a pesar de ser poco profundo, resulta divertido y equilibrado, pero también un tanto repetitivo. Por supuesto, si eres fan de Dragon Ball Z ya has estado expuesto a la repetición durante mucho tiempo, con lo cual no te importará demasiado, pero las cosas como son: A la larga, todos los combates son bastante similares entre sí, y si tu amor por la serie o los piques con tus amigos no te impulsan a seguir jugando, te acabarás cansando del juego.

La cámara se sitúa en todo momento detrás de nuestro personaje, y se orienta automáticamente al otro rival a no ser que le perdamos de vista. En general funciona aceptablemente bien, excepto en algunas ocasiones en que nos traiciona ocultando a los personajes tras un árbol o una montaña. Si juegas tu solo funciona de maravilla, pero este sistema de cámara provoca que la única manera de jugar contra otro jugador sea a pantalla partida. Desde luego es un problema menor, pues aun en la mitad de espacio es muy difícil perderse detalle sobre el juego, las posiciones relativas y la lucha que se desarrolla.


Edición Española

El juego no está doblado, pero si excelentemente traducido. Da gusto ver una versión sin traducciones rechinantes, fallos gramaticales y ortografía incorrecta. Todos los textos, desde las introducciones de los combates hasta los menús y el tutorial están correctamente traducidos al castellano. Es de esperar que el manual, que no he tenido la oportunidad de leer, sea igualmente correcto.


Conclusión

El mundo se divide en dos tipos de personas: Aquellas a las que les gusta Dragon Ball Z y aquellas a las que no. Si eres del segundo tipo, DBZ:BT te parecerá un juego de lucha de aceptable factura técnica pero repetitivo y simple, del montón. Si eres del tipo uno, del que seguía la serie fielmente, este juego se convierte en un título absolutamente imprescindible. Ante mi justificación de que como juego de lucha era un poco flojo, Matías lo defendió diciendo que este no es un juego de lucha, sino un juego de Dragon Ball Z. Y en el fondo, tiene razón. Si no te importa que un juego de lucha no sea complejo y profundo y prefieres un juego más fácil de aprender y jugar, te gustará DBZ:BT. Y si además te gusta Dragon Ball Z, entonces estás perdiendo el tiempo leyendo este análisis, porque podrías estar empleándolo en correr a la tienda y comprártelo. Es lo más cerca que vas a estar de ser Vegeta en toda tu vida, a no ser que te sometas a una operación de agrandamiento de frente.

Lo Mejor: Es absolutamente fiel al argumento, estética, diseño y estilo de lucha del anime. Más largo que un día sin pan. Muy fácil de aprender a jugar.

Lo Peor: No es muy profundo, se puede hacer algo repetitivo.


Gráficos: 7.5
Música/Sonido: 6

Jugabilidad: 6
Edición Española: 7


Alternativas:

  • Tekken 5
  • Virtua Fighter 4
  • Dead or Alive 2
  • Soul Calibur II

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