La ciudad es enorme, y a lo largo de ella tendremos a nuestra disposición tiendas de armas, comida, ropa, peluquerías, etc. Todas ellas aportan un pequeño componente de rol a GTA: San Andreas. La inmensidad de la ciudad puede provocar que por momentos nos sintamos abrumados, y a falta de la guía Campsa podemos recurrir a la que ha editado Take-Two, que la verdad, es magnífica (esto lo comentaremos en otro apartado).
Cómo no, el mapa está a nuestra entera disposición, tanto en papel como de forma virtual, así que con el paso de las horas nos iremos adaptando a vivir en San Andreas. Cuesta, pero merece mucho la pena ver lo diferente que es.
El control del disparo se hace apuntando con el botón derecho y disparando con el de la izquierda. Ha cambiado, pero la verdad es que pese a que al principio puede parecer incómodo, se acaba uno acostumbrando a él (vamos, la rutina diaria, salir de casa, tomar una hamburguesa y cargarnos a los Ballas).
El pilotar los aviones o helicópteros (reales y de juguete) sigue siendo una asignatura pendiente. Excesivamente complejo para misiones que suelen ser muy puntuales. Menos mal que si somos un poco catetos a la hora de llevar vehículos, contaremos con una autoescuela en San Fierro, en la que nos enseñarán a ser el Alonso de Estados Unidos.
Hay algunos cambios interesantes en general. Algunos complican nuestra existencia y otros simplemente extienden las horas de juego, algo que tanto reclama el jugador en un juego. Aún así, se deberían de haber pulido unos cuantos defectos que hacen muy incómodo el pasar misiones (poder saltarse el recorrido siempre o no tener que ir a puntos de guardado). Son temas que en PC no pegan demasiado, pero por desgracia siguen a la orden del día.
Los coches también le dan a las drogas...
No sólo Smoke es quién maneja, parece que la IA implementada en GTA: SA es un tanto peculiar. No sé si es que los daños colaterales de mover nieve o fumar sustancias psicotrópicas hacen mella en los conductores de la ciudad (o el aura de la misma), pero la verdad, las lagunas son bastante evidentes a lo largo y ancho del juego. Quizás el punto flaco, de ahí que lo quiera nombrar en otra sección y no mezclarlo con jugabilidad.
La verdad es que la dificultad no es demasiada, todo lo contrario que la cantidad ingente de policías que nos pueden salir al acecho. Aún así, con cubrirse bien y ser certero se supera todo con creces. Incluso en las fases de conducción son un tanto torpes. Vamos, las carencias (como casi siempre), se solapan con la inclusión de decenas de agentes de seguridad.
Ya por último, mencionar que será importante tener un control sobre las distintas ciudades. Esto es nuevo, y deberemos de cuidar mucho las zonas que hayamos conquistado para que no caigan cuando nuestros rivales nos tiendan emboscadas. Parece que la idea de Republic: The Revolution toma cuerpo en los juegos que nos ponen el concepto de una gran ciudad por la que desplazarse. Notaremos que en cada sitio hay una banda distinta que controla la zona y al vernos pasar dispararán sin problema alguno. De nosotros depende ser los amos de la calle.
Hip-Hop para quien le guste... Los 90, como salvación
La música siempre ha sido un factor fundamental en los juegos de Rockstar. Este no iba a ser menos, y los toques Hip-Hop están muy conseguidos, con algunas canciones de los 90 que cortan un poco el ritmo suburbano. No soy partidario del estilo musical mencionado, con lo cual mi opinión puede ser un tanto subjetiva. Vamos, directamente os puedo decir que a las dos horas corrí a insertar en la carpeta User Files mis MP3 para poder hacer una radio a mi gusto. Total, que esto ya depende mucho de los gustos, pero me tiraba más escuchar a Michael Jackson por Miami que Ice Cube por Los Santos.
Aún así hay que decir que han cuidado mucho ese aspecto para incluir artistas de renombre que se van escuchando mediante las distintas radios que hay por la ciudad. Cómo no, no faltan los locutores que nos van informando. Es como ir al trabajo, pero sin salir de casa.
Los sonidos no han variado demasiado. Aún así las explosiones, disparos y demás efectos están conseguidos y cumplen. No hay opciones para modificar el formato, incluir Dolby Digital 5.1, EAX y demás pijadas que sí dejaba en los anteriores. Toca mejorar para el futuro.