Muchos comentarios son los que leo día a día sobre lo que significa GTA para este sector. Aunque su segunda entrega pasó desapercibida tras el impacto que supuso Grand Theft Auto, los siguientes capítulos y la buena estrategia de Rockstar Games, que decidiera ponerlas en descarga totalmente gratis (recordemos que sus diseñadores eran los británicos de DMA Design), ayudaron para elevar el aura de predecesores que quizá merecieron mayor suerte en su momento.
GTA III insertó de alguna forma un concepto novedoso: la tridimensionalidad absoluta y lo que conlleva poder vivir en una ciudad y hacer lo que nos viniera en gana de forma alternativa al guión que nos planteaba. Quizás con el tiempo se podía hacer un poco monótono, pero era una idea realmente interesante. El apoyo de Sony y su exclusividad temporal hizo el resto... Las ventas están ahí y las siguientes entregas no tardaron en llegar.
De por medio nos llegó una delicatessen llamada Mafia y el duelo de comparaciones fue cuanto menos interesante. Yo soy de la opinión de que ambos tienen un fondo similar en lo de poder caminar, conducir y hacer otro tipo de actividades a lo largo y ancho de una ciudad. Pero que al fin y al cabo, era simplemente buscar una rivalidad porque necesitábamos saber si de verdad nos encontrábamos ante un hit de ventas por méritos propios o un juego sobrevalorado por las excelentes campañas de publicidad organizadas por Take-Two. La polémica ayudó lo suyo, pero con el paso de los años todas esas denuncias han caído en saco roto.
Tras una nueva exclusividad en PS2, los guiños a la serie de Don Johnson Corrupción en Miami (Miami Vice en USA), se dejaron ver en GTA: Vice City. El ambiente conseguido era espectacular. Gráficamente no había muchos cambios, pero entre la música y los escenarios que recreaban a la ciudad estadounidense, simplemente nos teníamos que sacar el sombrero. Llegó al PC y una vez más arrasó.
Los chicos de Rockstar Games ya tienen una fórmula ganadora. Ahora simplemente deben administrarla poco a poco, para no hacerse cansinos. Nos espera San Andreas, que viene de comerse otra vez el mercado en PlayStation 2. Quizás después de ésta entrega los cambios lleguen a la saga... Pero por lo de pronto, bajo la persiana, cojo un refresco y me dispongo a comenzar mi andadura.
Historia
En la nueva trama nos meteremos en la piel de Carl Johnson, que vuelve a Los Santos tras pasar una larga temporada fuera. En principio venimos reformados, pero fase a fase todo el mundo se enterará de quién es CJ. En sí resulta interesante la trama, por los pequeños giros argumentales que pega, así como el carácter de los distintos personajes, todos muy logrados. No es algo que destaque excesivamente, pero gracias a ella vamos pasando las misiones para saber qué ocurre en la siguiente fase. No quiero contar nada más, porque si no quedará destripado el guión. Juzgadlo vosotros mismos.
Jugabilidad
He aquí lo que hace grande a la saga y lo que la hace pequeña. El problema de tener que crear un juego tan amplio a nivel jugable es nivelar la balanza y no cometer errores para que todo concuerde. En parte lo han conseguido. La posibilidad de tener que comer, ir al gimnasio, cuidar a la novia, etc. acercan un poquito más GTA: SA a los juegos de rol. Ya no nos limitamos a conducir, andar y disparar. Ahora deberemos de cuidar nuestro estado físico y la imagen que ofrecemos a las demás pandillas.
La conducción ha mejorado bastante en el control, aunque haya algunos coches que alcanzan velocidades un tanto irreales si nos fijamos en el modelo que son. De todas formas, en las gamas altas experimentaremos una sensación de velocidad muy parecida a la de Burnout 3: Takedown, algo tiene que ver el compartir motor gráfico. La verdad es que es alucinante cómo podremos esquivar coches, motos, personas y ver cómo se vuelve abstracto el escenario.
El desarrollo de las misiones sigue siendo igual. Tendremos que ir a una letra del mapa, de ahí nos explicarán qué hacer, y el paso siguiente será montarnos en el coche para llegar al sitio. El grabado no varía y la compra de casas a lo largo de la ciudad está a la orden del día siempre y cuando tengamos dinero suficiente. Eso sí, al morir, hay veces que nos podremos saltar el trayecto e iniciar directamente la misión. Sin duda un acierto, porque la verdad es que en anteriores entregas se hacía un tanto cansino.