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Desarrollador: Blizzard Entertainment Productor: VU Games Distribuidor: VU Games Web oficial: Disponible Género: Multijugador Masivo Online Precio: 44.95 (12,95 de cuota mensual) Versión analizada: Actualización constante Idioma: Manual en castellano Fecha de salida: 11/02/2005 Horas jugadas: Más de 50
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Últimamente, el género de los MMORPG está sufriendo una avalancha de títulos más que aceptable, y muchos de ellos vienen con la idea de ofrecer al jugador algo nuevo, que les impulse a ser elegidos entre sus competidores. Como siempre, Blizzard se ha apuntado al carro, explotando una de sus mejores creaciones; el mundo de Warcraft. Lo que tenemos ante nosotros es un título que ha hecho correr ríos de tinta, ha tenido en vela a miles de aficionados y ha conseguido mucho más de lo que nadie se habría atrevido a aventurar, un juego amplio, con una ambientación soberbia y que consigue encerrar una cantidad apabullante de opciones, en un interfaz sumamente sencillo y manejable. Es grande, es nuevo, es amplio, es World of Warcraft.
Jugabilidad: ¿demasiado simple?
En el WoW hay dos tipos de servidores, los PvP (Personajes contra personajes) y los PvE (personajes contra el entorno) y los servidores RP (más inclinados al Roleo clásico). Independientemente del tipo de servidor que elijamos, las razas y facciones serán las mismas, y tras elegir la nuestra, el resto de la configuración del personaje consistirá en elegir su profesión y la configuración gráfica, nada más. Y es que este es uno de los puntos flacos de WoW, su extremada simplicidad, tanto en la creación de los personajes como en el desarrollo del juego. A medida que avanzamos, las quests empiezan a hacerse repetitivas y el desarrollo del personaje muy lento.
Es cierto que el juego encierra una gran cantidad de opciones, habilidades, objetos, etc. pero eso no quiere decir que sea variado en cuanto a formas de jugarlo o cosas que hacer. A las 10 horas de juego te das cuenta de que ya has jugado muchos de los tipos de quests que el juego tiene, y tu personaje es solo del nivel 15. Si somos capaces de pasar por encima de este gran defecto, la cooperación entre jugadores, por ejemplo, es un punto a su favor; las profesiones (alquimista, curtidor de pieles, pescador...), las grandes diferencias entre una clase y otra, las subastas, el sistema de coreo, el sistema de Guilds, etc. si que ayudan a alargar la vida del juego.
Otro fallo que (a mi parecer) el juego posee, es la forma de adquirir habilidades. En la mayoría de los juegos de rol, al subir un nivel, suben también tus habilidades o adquieres nuevas, pues los chicos de Blizzard nos lo han puesto más difícil, y lo que en WoW tenemos que hacer es ir a ver a un entrenador y comprárselas. Subiendo niveles accederemos a otras habilidades, pero nada más. A la larga, todos los personajes de una misma clase acaban con las mismas habilidades, lo que hace que la variedad del juego se reduzca aún más.
Gráficos: estilo Warcraft
En cuanto entramos por primera vez en el inmenso mundo de Azeroth, nos sorprenderá lo bien conseguido que está, sobre todo si jugamos con razas como los elfos (con sus casas en los árboles), los humanos (en sus inmensos y vistosos castillos) o los Tauren (cuya ciudad está construida con una red de elevadores que nos ayudarán a desplazarnos por ella).
Es un mundo tan rico en colores, tan inmenso en estructuras y tan cohesionado, que nos introduce completamente en una experiencia gráfica de inmersión cuanto ni menos, impresionante. El agua está bastante bien conseguida, los edificios impresionan, hay una variedad de personajes dentro de casa raza, debido a las enormes posibilidades de personalización y creación, los animales pasean por doquier... y todo esto consigue que nos creamos lo que estamos vieond.