La punta del iceberg
Eso es lo que habremos vivido de Guild Wars una vez que salgamos del tutorial (al que no podremos volver) y lleguemos a esta zona. Para empezar, veremos que el mapa es infinitamente más grande. También aquí es donde se hace importante el comercio, del que hablaremos más adelante. Se nos ofrece la posibilidad de contratar esbirros para salir de aventura, y se añaden dos nuevos elementos al juego: las misiones cooperativas y las competitivas.
Las primeras, como su propio nombre indica, se tratan de misiones que siguen el hilo argumental y en las que, acompañados por un grupo de otros jugadores, tendremos que hacer cosas tan variadas como pueden ser encender antorchas o defender una plaza. Con ellas lograremos bastante experiencia, además de llegar a sitios del mapa bastante alejados. Ésto es importante, ya que las zonas comunes se guardan en el mapa, haciendo posible viajar a ellas simplemente haciendo click sobre su nombre en el mapa, pero sólo podremos ir a aquellas zonas que ya hayamos visto antes. Todas estas misiones cuentan también con un bonus que, de llevarlo a cabo, nos dará más experiencia.
Las misiones competitivas básicamente son una imitación del modo PvP, en la que acompañados de un grupo tendremos que acabar con otro grupo de jugadores.
Campaña de reciclaje
Lo prometido es deuda, así que voy a pasar a explicar más detalladamente el comercio en Guild Wars. ¿Nunca te has preguntado cómo es posible que a tu héroe le queden bien todas las armaduras? En este título te las tendrán que fabricar especialmente para ti, a base de materias primas. Lo mismo ocurre con las armas. Estos materiales se obtienen reciclando los objetos de los enemigos que abatimos, como sus armaduras y pieles.
Para ello debemos adquirir un kit de reciclaje, que tiene un número de usos limitado y que, sin duda, será uno de nuestros compañeros más fieles durante la aventura. Algunas materias primas son realmente difíciles de conseguir, así que podremos optar por comprársela a un comerciante de materiales, o bien venderle alguna que poseamos para conseguir dinero.
Pero aquí encontramos uno de los puntos negros del juego, que es la poca variedad de armaduras existente, lo que hace que haya demasiados personajes muy parecidos.
PvP
Si bien en el modo de rol las misiones competitivas saben a poco, no pienses que Guild Wars es un juego no apto para los amantes del PvP, ya que se incluye un modo exclusivamente para ellos. Así, crearemos un personaje que empezará con nivel 20 (el máximo que se puede alcanzar). A este personaje tendremos que asignarle 200 puntos entre los distintos atributos, como pueden ser la esgrima, el manejo del hacha o la magia de fuego... Tendremos que elegir las habilidades que poseerá (sólo tendremos disponibles las que hayamos conseguido desbloquear en el modo de rol) y las armas que llevará. Tras ponerle un nombre, podremos jugar en los modos Arena, Torneo o Batalla de Clanes.