Música/Sonido
La recopilación de temas de carácter épico es cuanto menos buena. Dispondremos de muchos de ellos, uno para el menú, para cuando realizas las tareas comunes (gestionar, construir, reclutar, etc.), para las batallas, tanto navales como terrestres disponen de distintos temas, etc. Todos ellos han sido cuidados y compuestos con mucho mimo y el resultado es excepcional. La instrumentación se sucede armoniosamente y no desentona en ningún momento. Se echa en falta una variedad un poco más amplia.
El sonido al igual que la música cumple con su función correctamente y muestra un buen repertorio. El sonido de una pieza de ajedrez al mover a nuestros capitanes, el clic de cuando seleccionas algo, etc. Son distintos sonidos dentro del modo a través del mapa que evitan la sensación de soledad sonora en el juego. Una vez en batalla, el estruendo de tus armas cercenando a tu enemigo, los gritos eufóricos de tus soldados y más complementan un apartado sonoro bastante aceptable.
Jugabilidad
Imperial Glory es un juego de estrategia por turnos, pero no se trata simplemente construir y atacar, se trata de forjar alianzas, coaliciones y demás tratados, de liderar a tu ejército paso a paso hasta la cumbre, de expandir tu influencia económica por todo el mundo y aprender a usar ese potencial, ya sea invirtiendo en construcciones que te permitan acceder a distintos tipos de tropas o comerciando. Todo éso y mucho más es Imperial Glory. ¿Te atreves ahora con él? Pues demuestra tus dotes de estratega y domina el mundo.
Desde un principio el juego se presenta muy accesible. El menú nos muestra las opciones de Campaña, Batallas Históricas, Partida Rápida, Tutoriales y Multijugador.
Sin duda alguna, seas principiante o no, es recomendable empezar por el tutorial para familiarizarte con el programa y su interfaz. El tutorial consta de tres partes que podremos realizar por separado o todas juntas. Éstas son Batalla Naval, Gestión y Batalla Terrestre. En cada una de ellas se nos enseñará cómo situar y emplear nuestras tropas en batalla, manejar nuestros barcos en alta mar y los consejos básicos para no arruinarte en tus comienzos como gobernante.
En el modo Campaña será donde tenderemos que demostrar nuestra valía y donde se encuentra la salsa del juego. Podremos elegir entre una Partida a Puntos, que abarca un cierto periodo de tiempo y Victoria Total, donde no pararemos hasta ser el amo del mundo. La diferencia entre estos dos submodos es mínima, pues sólo varía su duración. En el juego se indica para principiantes la batalla por puntos, aunque yo recomendaría Victoria Total, pues en poco tiempo te harás con el control al igual que por puntos y no se cortará cuando llegues a una determinada fecha. Fecha. Una vez indicada la diferencia entre ambos submodos pasamos a contar las opciones que nos ofrece el juego.
Sé que no resulta interesante indicar punto a punto las opciones del título, pues aburriría a más de uno. De tal manera, contaré las opciones más importantes, y si os interesa saber más, ya sabéis que título adquirir. Echo este pequeño inciso, ahora sí que paso a contar:
Al empezar podremos elegir entre 5 bandos: Gran Bretaña, Rusia, Prusia, Austria y Francia. Cada uno es poderoso y débil en determinados aspectos, por ejemplo, Prusia tendrá un coste de tropas menos elevado por su peliaguda situación geográfica, mientras que Rusia, debido a la extensión de sus territorios, tendrá una posición más desahogada. Una vez hecha la elección de bando, pasaremos al mapa, el centro del juego.
Nada más empezar, es recomendable construir un pequeño cuartel para no estar indefenso frente a las pequeñas acometidas de otros rivales, que obviamente se irán intensificando a lo largo y ancho del juego. Hecho ésto pues, podremos construir un capitán y algo de milicia.
Las tropas al comienzo son débiles y pueden parecer muy costosas, pero pasado un tiempo poseerás una posición económica menos exhausta, por lo que te podrás permitir construir mas y mejores tropas, pues se irán descubriendo más conforme vayas investigando tecnologías, dichas tecnologías serán políticas, comerciales, etc. Y te permitirán mejorar aspectos como tus ingresos, tus tropas, edificios. Una vez completado un árbol pasarás a ora Era, en la que deberás elegir distintos sistemas: Democracia, Monarquía, Dictadura... Muchas de estas tecnologías activarán quests como la Revolución Agraria o la Piedra Roseta.
También hay disponibles batallas navales, algo muy no muy habitual pero que este título nos pone en bandeja. Y es que, los grandes imperios no se forjaron sólo por tierra. En Imperial Glory también tendrán importancia y deberás elegir cuidadosamente tus barcos, su posición, y sobre todo, la estrategia que adoptarás en combate: inutilizarlos, hundirlos o capturarlos. Pese a todo, en muchas ocasiones he preferido ver directamente el resultado, pues su desarrollo en modo visionado es muy monótono e incluso lento.
Una vez elegido el enfoque que le darás a tu presencia militar, podrás centrarte en mejorar tus ingresos, ya sea por la vía comercial o investigando mejoras. Las opciones comerciales son amplias. Podremos comerciar dentro de nuestro país y establecer rutas con otros países, terrestres o marítimas. Muchas de estas rutas pueden ser bloqueadas si entramos en guerra con dicho país. También podremos comerciar con países mediante la ventana de diplomacia y realizar desde ahí intercambios de materias primas, préstamos de tropas, declarar la guerra, la paz u otras cuantas opciones más. Al principio no dispondremos de todas las opciones diplomáticas, pero se irán descubriendo a la larga.