Hace mucho, mucho tiempo, en una plataforma de videojuegos muy, muy lejana
La primera vez que mis manos se posaron sobre un videojuego de Star Wars yo era un niño, apenas llegaba al impresionante mando de una recreativa llamada Star Wars, en la que manejábamos un Caza Ala-X o X-Wing emulando a Luke Skywalker en un intento de destruir la Estrella de la Muerte.
El juego compuesto tan solo por gráficos vectoriales sin relleno fue en aquella época una verdadera inmersión en las espectaculares escenas de entrada a la trinchera de la Estrella de la Muerte y oleadas de cazas Tie Fighter. Un juego impresionante y terriblemente innovador para una época poblada de sprites, donde las máquinas que simulaban las primeras 3D mediante líneas de colores eran olvidadas por mucha gente.
A esta recreativa le siguieron dos más, con el mismo nombre exacto de las películas The Empire's Strike Back y Return of the Jedi, la primera con la misma y exacta filosofía, pero que al no poseer la magia de atacar la Estrella de la Muerte no resultaba tan espectacular a diferencia de en la que nos enfrentábamos a los AT-AT Walkers y luego pilotábamos el Halcón Milenario en una lluvia de asteroides.
Las recreativas trataban de seguir la esencia de las películas. De corte similar en argumento pero radicalmente distinta a las otras dos fue Return of the Jedi, que acabaría decidiéndose por los sprites como forma de representación y una espectacular, en su época, perspectiva isométrica, donde las carreras de motos-jet y el ataque a la segunda Estrella de la Muerte harían acto de presencia. Las tres recreativas tuvieron sus diversos ports a las distintas plataformas de la época y posteriores, Atari ST, Spectrum, Amstrad CPC, Commodore Amiga
Fue sin embargo de la mano de la Atari 2600 cuando disfrutamos por primera vez de los videojuegos de Star Wars en casa:
Si mi memoria no me falla, y mis fuentes son correctas, el primer juego de Star Wars para nuestros hogares fue Star Wars: The Empire Strikes Back, con el mismo nombre de la recreativa y película no era un port de la versión de calle sino un juego distinto, con unos sprites a día de hoy que asustarían a cualquiera, pero que en aquellos años vendió muchas 2600.
Le siguieron otros títulos como Return of the Jedi: Death Star Adventure, Death Star Battle donde pilotábamos el Halcón Milenario y Jedi Arena, un primitivo juego de combates de sable de Luz.
El éxito del primer juego de Star Wars para Atari 2600 también se convertiría a otra consola clásica, en especial para el mercado norteamericano, la Intellivision.
La época de los 8 bits y los ordenadores personales tan sólo vio algunas conversiones de estos viejos juegos a sus pantallas, quizás por falta de potencia, quizás porque Lucas Arts aún estaba por llegar. El Spectrum, Amstrad, Commodore y demás, no vio demasiados juegos basados en nuestra saga favorita con la excepción de la Nintendo Entertainment System o más conocida como NES con Empires Strike Back de nuevo y un curioso plataformas llamado Star Wars que sería la base para el posterior Super Star Wars y secuelas.
Tuvieron que llegar las consolas de 16 bits para que empezáramos a ver una verdadera eclosión de juegos sobre la Guerra de las Galaxias.