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Desarrollador: Blue 52 Productor: HIP Interactive Distribuidor: Virgin Play Web oficial: Disponible Género: Acción (sigilo) Precio: 29.95 Versión analizada: 1.00 Código PEGI: 16+ Idioma: Totalmente en castellano Fecha de salida: 01/04/2004 Horas jugadas: Más de 5 |
Con esta premisa comienza Stolen, un juego que trata un tema tan manido últimamente como es la infiltración. Pero este título no ha querido ser uno más, y ha introducido alguna que otra variante. Para empezar, en Stolen no todo es ocultarse. El juego tiene un importante componente de plataformas. Además, se han añadido pequeños puzzles a la hora de hackear PCs o forzar cerraduras.
También cabe destacar el uso de los gadgets, desde un señuelo que emite sonido para atraer a los guardas hasta un sónar para ver a través de las paredes. Otro detalle importante es que no podemos acabar con los guardas, sólo dejarlos inconscientes; y que estos portan linternas. Así que la oscuridad no es un lugar seguro al 100%.
Robando voy, robando vengo
Blue 52 nos ha querido dejar claro que Anya es, por encima de cualquier otra cosa, una ladrona. Así, aparte del objetivo principal de cada nivel, existen varios objetivos secundarios en forma de objetos desperdigados por el escenario que podemos robar opcionalmente y que se encuentran ocultos por los niveles. Aparte, se incluye la función de buscar, que nos permitirá ojear en ciertos lugares de los escenarios en busca de items de salud, gadgets o algún objeto de valor.
Las apariencias engañan
A estas alturas puede parecerte que Stolen es un juego por encima de la media... Nada más lejos de la realidad. Para empezar, los controles a la hora de ocultarse son correctos (tras unos ajustes en el menú de opciones, ya que la cámara, tal y como viene configurada por defecto, es incontrolable), pero a la hora de saltar de un lugar a otro son nefastos. Esto hace que la originalidad que aporta la inclusión de las plataformas en un juego de este tipo se convierta más en un lastre que en una virtud.
Únele una pésima IA, basada en rutinas de patrulla. También el hecho de que los guardas no puedan ser eliminados, lo que provoca alguna situación surrealista, como puede ser que tras estrangular a un tipo por la espalda (y lo pone en pantalla claramente: ESTRANGULAR), escondamos el cuerpo, nos pongamos tranquilamente a hackear un PC y, de repente, el susodicho se levante diciendo que le duele la cabeza.
Pese a este detalle, el hecho de no poder eliminar a los guardas le da un toque interesante al juego. Y no todo es malo, ya que el sistema de forzar cerraduras y hackear está bastante logrado, al igual que el uso de los gadgets.