Jugabilidad
Este es, sin duda, el apartado que más me ha decepcionado. Tras haber disfrutado como un enano con la segunda entrega, esperaba poder volver a hacerlo en esta tercera. Pero han cambiado el sistema de juego, y para peor. Las interesantes pruebas que había que superar en Ford Racing 2 para poder avanzar están disponibles, pero sólo podemos usarlas todas una vez hayamos desbloqueado una gran parte de los elementos posibles.
De los tres modos de juego que tenemos, dos de ellos están sujetos a que avancemos en el primero, en el cual se nos plantean retos dentro de las diferentes familias de modelos, y únicamente con unas pocas formas de competición. Si no conseguimos ganar en él, nos podemos ir olvidando de correr en los otros dos. Por si esto fuera poco, han subido la dificultad en gran medida, y ya en la carrera de tipo medio nos costará mucho ganar, además de que la conducción de los vehículos también se ha complicado. Una buena elección de un coche manejable puede evitarnos tener que correr de nuevo la misma carrera.
Música/Sonido
Para amenizar las carreras tenemos unas cuantas canciones bastante acordes con el género ante el que nos encontramos, si bien éstas ceden su protagonismo a los efectos sonoros. El sonido de los motores es bueno y distinto para cada uno de los modelos que podemos conducir, ajustándose en general al auténtico sonido de los mismos. Poco más se puede decir, ya que los derrapes, choques y demás lances propicios de ser ambientados lo están, pero sin pena ni gloria.