Se dice
¡No es un juego de rol!. Contesto: Sí que lo es
en ciertos aspectos
Yo soy de la sincera opinión de que quien busque un MMORPG lo más semejante posible a un JDR de mesa, lo lleva claro. La dinámica competitiva de estos juegos hacen que encontremos gente que interpreta, gente que es ella misma, gente que se exagera, bots o sea programas que ni siquiera son personas pero juegan por ellas, aficionados, ultra-viciados, usuarios ocasionales y una infinidad de fauna de diferentes culturas, edades, sexos y países que hacen bastante posible que alguien que quiera imaginarse que su elfo mira a la enorme Luna de este extraño mundo con melancolía, acordándose de su antiguo linaje real, sea interrumpido por una elfa preciosa y rubia que le pregunte: ¿Cómo va el Betis?
Así que si lo que buscas es diversión con algo de rol y no eres un purista, o lo eres pero más desenfadadamente, entonces te puedo asegurar que Lineage II tiene bastante, mucho de rol. Quizás su dinámica de quests deje mucho que desear, y las primeras semanas serán más que aburridas si persigues inmiscuirte en los tejemanejes de las tierras que te rodean, viajar o participar en grandes batallas
Pero con tiempo, y por supuesto compañeros, verás que los odios, amores, amistades y situaciones cómicas de un mundo vivo y lleno de alter egos son lo más parecido a una realidad virtual aparte de la nuestra que puedas encontrar.
¿Solo o acompañado? El mundo es duro si no se tienen amigos
Precisamente Lineage II es un juego que en principio puede aparentar forzar al jugador a estar solo cual mercenario de Diablo. Pero no es así. Las criaturas a las que te enfrentarás una vez seas un jugador más experto requerirán que explotes tus dotes sociales en el chat y forjes vínculos con clanes o grupos de caza, ya que el verdadero rol del juego empieza aquí y quizás te frustres un poco los primeros niveles matando bichos como si recogieras tomates.
Los primeros momentos del juego pueden llegar a ser realmente aburridos, con dos cosas únicamente por hacer: Quests que apenas dan experiencia y en las que trabajas de recadero; o matar bichos y más bichos
Sin embargo, a niveles altos todo empieza a cambiar y su mejor ejemplo son los castillos. La verdadera maravilla de este juego son los asedios y combates masivos entre clanes en estas joyas de los emplazamientos bélicos medievales. Se han llegado a dar partidas de CIENTOS de jugadores enfrentados, lanzando hechizos y soltando espadazos unos contra otros, intentando defender o limpiar un fuerte de enemigos.
Sencillamente, no hay palabras para describirlo, hay que vivirlo. Sumándole los conceptos de clan y los derechos que estos tienen incluso para votar, nos daremos cuenta de que estamos ante una verdadera sociedad dentro de la sociedad. Y los odios o alianzas entre ellos dan mucha salsa al rol del mundo que ayudamos a crear.