A la guerra en solitario
En lo referente a la campaña en solitario, el juego se basa principalmente en pequeñas escaramuzas localizadas por zonas del mapa lo que convierte el juego en pequeñas batallas a nivel táctico. Ahora bien, un buen uso de todo lo que tengamos a nuestro alcance, así como de los puntos de blindaje será vital para salvaguardar la vida de nuestras unidades, cosa que se tornará de vital importancia ya que nuestras unidades veteranas podrán seguir nuestros pasos a lo largo de las misiones. Si jugamos en modos fáciles dará igual que mueran durante la misión que en la siguiente podremos contar con ella, si por el contrario, y siendo un poco más picajosos nos ponemos en un modo más difícil, sólo podremos contar con unidades experimentadas que hayan sobrevivido a la misiones anteriores, además de las nuevas unidades que enrolemos a nuestro ejercito (nuevas unidades estas que podremos enrolar en base a los puntos que consigamos en la misión anterior, puntos que se consiguen realizando las misiones de la forma más eficiente posible).
Las misiones son lo suficientemente variopintas a lo largo de las tres campañas como para no aburrirnos. Además, el hecho de que haya ciclos del día ayuda a la hora de improvisar tácticas, ya que el hecho de que sea de noche o de día influye en la distancia de visión, o en que si es de noche, los vehículos pueden encender las luces, lo que les resta la penalización por visión pero dichos focos son visibles para el enemigo desde más lejos
Por lo demás, nuestras unidades van sumando experiencia según van liquidando enemigos, por lo que nos conviene mantenerlas a todas vivas para que poco a poco se vayan convirtiendo en maquinas de matar más eficientes. Además, aunque se pierda, por ejemplo, un tanque, es posible salvar a sus tripulantes para que su experiencia nos sirva cuando consigan tomar otro vehículo. Esto es también posible con las piezas de artillería, si bien para estas no es necesario que las unidades sean tripulación de vehículos, ya que hasta una pareja de médicos son capaces de usar los cañones.
Y es que hablando ya en lo referente a la toma de vehículos y piezas de artillería entramos en la parte más interesante del juego ya que si bien es posible progresar sólo con nuestras unidades, muchas veces es más interesante hacerse con unidades o enclaves enemigos para volver sus armas contra ellos mismos. Así, usando de forma adecuada unos baratos lanzallamas, podremos hacernos con poderosos tanques enemigos o cosas similares. Además, cada unidad de infantería dispone de diversos kits que pueden hacerla única. Desde granadas, a cócteles molotov, pasando por minas, prismáticos, etc. Así pues, la creación de nuestro ejercito es casi plenamente única cada vez que volvemos a jugar ya que es posible afrontar cada batalla desde perspectivas muy diferentes.
Disponemos también de la opción de batallas sueltas, donde tras crearnos nuestro ejercito con los puntos disponibles, nos lanzaremos a la conquista de puntos estratégicos que nos darán diferentes beneficios según cuales sean (puestos médicos, fabricas para artillería, etc).