Replicantes con cerebro
La primera de ellas, y la más destacable, es la IA que muestran los enemigos. Los replicantes se organizan en grupos, nunca atacan solos. Se cubren entre ellos, intentan rodearte, se separan para atacarte por los dos lados, mueven elementos del escenario para cubrirse, no dudan en atravesar un cristal para ocultarse en la habitación de al lado, te lanzarán granadas si ven que estás mucho tiempo escondido en un mismo lugar
En definitiva, gozan de un comportamiento muy realista, que realmente nos hará creer que nos enfrentamos con algo peligroso. Pero claro, nosotros tenemos algo que ellos no tienen: la capacidad de ralentizar el tiempo.
Un tipo con reflejos
Con la excusa de que tenemos unos reflejos asombrosos, el juego nos da la posibilidad de ralentizar el tiempo. Para ello contamos con una barra en la parte inferior de la pantalla, que se irá gastando a medida que usemos el tiempo bala, y se volverá a rellenar mientras no lo usamos. De esta forma contamos con un slow motion de los mejores que hayamos visto nunca. Mientras lo vemos todo ralentizado, nuestro personaje se moverá a una velocidad normal, dándole ventaja sobre los enemigos. Resulta muy útil para salir de nuestra posición durante unos instantes, ver dónde están los enemigos y volver a cubrirnos, ya que si se nos ocurre ponernos a tiro sin el slow motion activado los enemigos rara vez fallarán.