Jugabilidad
Uno de los aciertos del juego y a la vez uno de sus fallos. Aciertos porque es de lo mejorcito, acción directa y sin complicaciones. Y fallos porque se queda muy lejos de cualquier juego similar.
El juego comienza con una cinemática en la que nuestro equipo es lanzado en paracaídas para cumplir una misión. Una vez abajo, son emboscados y encerrados. La primera misión comienza en una celda de la que tendremos que escapar para abrirnos paso, encontrar a nuestros compañeros y salir de allí para después cumplir la misión que habíamos venido a hacer. Después de esto, el juego nos llevará por todo el Globo persiguiendo a la organización terrorista Marzo 33.
El título se nos presenta como un acción táctica pero, si bien es cierto que en determinadas situaciones podemos y debemos usar a nuestro equipo coordinándolo (mediante un sencillo sistema de órdenes) como cuando nos atacan helicópteros, tanques y demás, en la práctica totalidad de las ocasiones el juego se queda en acción sin táctica, puesto que es posible ir progresando en las misiones con un único personaje, ya que todos pueden hacer de todo y podremos intercambiar objetos entre los personajes (por ejemplo, darle una mina antitanque a un francotirador para que la coloque, siendo esto perfectamente posible, aunque tardará más tiempo) y, la verdad, la dificultad está muy bien ajustada, con lo que no es difícil progresar con un único personaje, cambiándolo en situaciones puntuales. En general el juego no se acerca al nivel de acción táctica que muestran otros juegos como Operation Flashpoint o SWAT4, reservando la táctica sólo para situaciones puntuales y siendo el resto del tiempo un juego de acción en equipo.
Uno de los aciertos del juego son los vehículos que podremos manejar, puesto que en determinados momentos nos serán de gran ayuda para desplazar al equipo rápidamente o para eliminar grandes cantidades de enemigos (con algunas ametralladoras dispuestas en ellos) si bien la mayor parte de la acción será a pie, puesto que no nos servirá de nada enfrentarnos con un jeep armado con una ametralladora contra un tanque...
Para terminar, también es un acierto el haber depurado la acción con respecto a las anteriores entregas. Esto ha traído toques a lo Splinter Cell (hackeo de ordenadores y sigilo) una mejora de la interfaz a lo Rainbow Six (salvando las distancias, que son muy largas) y un estilo de acción más dinámico, depurado y con objetivos y escenarios más variados, dejando a un lado la monotonía de Vietnam y el desierto de Desert Storm.
Lo que ha mejorado muy poco es la IA del enemigo. Siguen viniendo hacía ti como corderitos cuando escuchan disparos, lo que hace que en la práctica sea muy fácil matarlos quedándose agazapado en una habitación (si bien en algunos momentos optan por cubrirse detrás de columnas y cajas y esperarte, en general la IA ha mejorado muy poco, aunque está más depurada, como el resto de la acción).
El sistema de vida, muerte y curación sigue igual que en anteriores entregas, una barra que va bajando con los impactos, que cuando llega al final hace que los personajes queden inconscientes dándote un margen de tiempo para que puedes llegar hasta ellos y curarlos.