En cuanto a efectos gráficos, el juego es puro espectáculo en algunos momentos, el clásico Kame-Hame-Ha bien puede pasar a un lugar secundario y dejar sitio a los poderosos (y complicados) ataques, que combinan los brillos y destellos con eficiencia.
Con relación a las novedades respecto a la versión de hace un año en PlayStation2 hay que comentar los trajes de los personajes, que tras una batalla pueden acabar dañados.
Música/Sonido: propia del manga
Bastante buena, muy al estilo de la serie y con la complicada papeleta de acompañar a la acción. Es destacable que las melodías son suaves pero notorias incluso en los momentos álgidos del combate. Los efectos de sonido son propios de la serie, y podremos oír con suma claridad los contundentes golpes ylas teletransportaciones, que tan clásicas fueron en la serie.
Otra novedad más respecto a la versión de PS2 es la inclusión de las voces originales, en japonés. Raro en un principio desde luego, pero que sin duda los fans del manga lo agradecerán.
Jugabilidad: desentona
Aquí viene el principal punto de inflexión del juego. Como un título de lucha Budokai 2 no es nada destacable, y ha sido ampliamente superado por otros, como Soul Calibur. El principal defecto lo podemos encontrar es la poca variedad de golpes y, sobre todo, lo pausado que puede ser el combate en algunas ocasiones.
Además ha querido ser accesible a un mayor público, ya que los combos se han simplificado al máximo, hasta tal punto que aún equivocándonos en la secuencia de botones podemos realizarlo con éxito. Los controles también son una buena prueba de ello: utilizamos el gatillo para movernos y los demás botones para iniciar los ataques. Una vez hecho ésto simplemente podremos seguir dándole al mismo botón y el propio personaje hará una secuencia de golpes muy complicada de evadir. Además, he de destacar la incapacidad de volar por voluntad del jugador, un error garrafal en esta serie.