El nuevo FIFA Football 2005 consigue dar un paso más dentro de los trillados juegos del género, ya que pegará a su GameCube a todo tipo de usuarios, dando horas y horas de juego si te gusta el tema. Las posibilidades de entretenimiento son casi infinitas.
Otro año, otro FIFA
Todos los años se acerca la Navidad y con ella una nueva entrega del FIFA Football de EA Sports. Hasta hace poco el más grande de los juegos de fútbol en cualquiera de las plataformas.
Poco a poco, otra licencia se ha ido haciendo hueco, por lo que FIFA ya no es el rey indiscutible. Hace tiempo apareció un juego totalmente arcade en Japón de la mano de Konami, Perfect Eleven, que llegó aquí como International Superstar Soccer para SNES. Con sus continuas mejoras secuela tras secuela hasta llegar al actual Pro Evolution Soccer, se ha ido transformando, y ahora es una competencia más que feroz para FIFA. Aunque en GameCube no podamos disfrutar de PES, al menos si nos llegan las nuevas y mejores versiones de FIFA diseñadas para competir con el juego de Konami.
Gráficos
A las alturas que nos encontramos, los gráficos de los FIFA van superándose año a año, pero poco (ya están a unos niveles más que considerables). Es de agradecer la posibilidad de los 60 Hz, a estas alturas algo más que lógico.
La cantidad de movimientos disponible ayudan a que queramos seguir y seguir intentando eso que nos acaba de hacer la máquina o un amigo. Los jugadores más importantes tienen un gran parecido a la realidad. Y si queremos jugar con nuestra cara, no podemos meterla como en Esto es fútbol de PS2, pero con el editor que tiene FIFA Football 2005 podremos hacer que se parezca a nosotros lo suficiente.
La calidad visual de los partidos es inigualable, con la dinámica propia de las retransmisiones deportivas, un gran despliegue de cámaras, infografía, repeticiones desde distintos ángulos, etc.
Una mejora muy de agradecer (por que es lo que en esta entrega nos puede recordar que es un videojuego y no un partido real) en los gráficos es el aumento de definición del público, aunque fuera con algún truco visual para no sobrecargar el procesador.