El torneo de los tres magos
Una nueva película de Harry Potter hace aparición, la cuarta ya desde que, en el año 2001, pudimos acompañar a un jovencísimo Harry Potter a la escuela de magia Hogwarts, viéndole a partir de entonces en mil y una fantásticas aventuras. Cada una de estas películas ha contado con su adaptación correspondiente a videojuego, como no podía ser de otra forma en una película comercial destinada a todos los públicos. Harry Potter y el Cáliz de Fuego es una aventura basada en la colaboración entre los tres personajes protagonistas y en el uso de una serie de cartas que pondrán un toque rolero al asunto.
Gráficos
Esta nueva entrega de Harry Potter posee un apartado gráfico que, sin llegar a ser excepcional, cumple sobradamente con lo que pretende mostrar. Los escenarios del juego están bien realizados, resultando en ocasiones bastante bonitos y fieles al universo Harry Potter. Los efectos de las magias son también bastante buenos, llegando a llenar la pantalla de color cuando la acción se acrecenta y los tres jóvenes magos usan sus magias a la vez. Y el juego tiene momentos que llegan incluso a la calificación de espectaculares, como es el caso de la primera prueba del torneo, en la que Harry vuela a toda velocidad sobre una escoba perseguido por un dragón.
Algo realmente molesto es la cámara que va siguiendo la acción. Ésta es automática, es decir, se va moviendo sola, enfocando la acción como le parece. Tan solo podemos moverla ligeramente de un lado a otro con ayuda del stick de control C, aunque hubiese dado igual que no nos hubiesen dado esta posibilidad, pues la cámara se mueve demasiado lenta y demasiado poco como para resultar útil. Y en más de una ocasión se echa en falta un mayor control sobre ésta, pues en demasiadas ocasiones no enfoca bien la acción e incluso puede llegar a resultar mareante, ya que no está parada ni un momento (a no ser que nos quedemos quietos, claro). En definitiva, una cámara muy torpe, lo que al final termina en incidir ligeramente en la jugabilidad.