Sonido: Underground
Los chicos de Electronic Arts han realizado una adaptación de la música que podíamos oír en las anteriores entregas, siempre de corte muy popular, con un estilo Hip-Hop que en ocasiones se toma repetitivo durante las carreras. Además de las pistas de audio contamos con un amplio elenco de sonidos bien representados, podemos escuchar el pasar de los coches a toda velocidad o el uso del óxito nitroso, entre otros muchos efectos.
Jugabilidad: un NFS más complicado
Nos encontramos ante un título de fácil manejo, el movimiento del coche se realiza con la cruceta de dirección, la aceleración la conseguimos con pulsar sólo un botón y en algunas pruebas concretas tendremos que subir y bajar marcha para que nuestro coche pueda avanzar sin griparse. Estas acciones se realizan mediante los dos gatillos. El uso del stylus más interesante se reserva para la hora de pintar nuestros propios vinilos. Y es que la personalización de nuestro coche es una parte fundamental dentro de Need for Speed Underground 2, aunque no contamos con la ingente cantidad de material como en sus versiones mayores, tenemos a nuestra disposición una buena colección, perfecta para diferenciarnos del resto de los coches, y más que suficiente. Por supuesto, no sólo el aspecto es importante, la mecánica es fundamental a la hora de competir, así que también tendremos que gastar el dinero en mejorarla.
En cuanto a la duración, nos encontramos con un juego extenso y que lo es aún más si contamos con su dificultad. Bastante más elevada en comparación con las otras versiones, y es que ahora el coche no se controla tan bien: si giramos sin cuidado derrapará sin control; y estas cosas el contrario lo aprovecha a la perfección.
Además de la carrera (Las pruebas son prácticamente idénticas a las que podemos encontrar en el juego de PC o PS2, con lo cual la variedad está asegurada) se han incluido interesantes minijuegos que nos sacarán de la rutina (son obligatorios de superar), por ejemplo, en uno de los primeros controlaremos una pequeña bolita por un espacio delimitado por dos márgenes no lisos, tendremos que subirla y bajarla para que no supere esos márgenes.